1.
Promueve una cultura de paz y tolerancia, valorando la pluralidad de opiniones.
2.
Reconoce la democracia como vehículo para la convivencia humana en equidad y justicia.
3.
Considera la transparencia en la gestión, el libre acceso a la información, el derecho a la participación ciudadana y responsabilidad social del sector privado, como
condiciones fundamentales para el desarrollo de una cultura democrática.
4.
Mantiene independencia frente al Estado, los partidos políticos e intereses de orden económico o religioso.
5.
Defiende la libertad de buscar, recibir y difundir información e ideas, respetando los derechos y la honra de las personas.
6.
Condena todo tipo de discriminación por condición social, posición económica, origen de género, opción sexual, raza, cultura, edad, religión o cualquier otro motivo.
7.
Promueve relaciones de respeto y equidad entre hombres y mujeres, estimulando mayores y mejores oportunidades para la participación de la mujer en el espacio público.
8.
Defiende la diversidad cultural como un valor y promueve la ciudadanía plena y en equidad de todos los miembros de los pueblos indígenas.
9.
Trabaja desde una perspectiva de Derechos Humanos, abogando por su plena vigencia y asumiendo los principios de interdependencia e
indivisibilidad.
Quienes trabajamos en el IDL tenemos el
compromiso de regir nuestra conducta laboral bajo estos principios y de no realizar actividades públicas que vayan en contra de ellos.