¿Se hará justicia?
Lucas Huamán Cruz
(lo detuvieron para
"investigarlo", lo torturaron hasta matarlo)
Augusto Gutiérrez Rivero
(el torturador está preso,
pero traman modos de liberarlo)
¿Quién no sabe que en el Perú la tortura es una práctica
policial extendida? Lo que sí puede ser mucho menos conocido es que en el Perú
la tortura es un delito tipificado sólo desde febrero de 1998. Para que la
sorpresa sea mayor, debe usted saber que hasta ahora nadie nunca en el Perú ha
sido condenado por torturar a un ser humano. De ahí la importancia de que la
muerte de Lucas Huamán Cruz no quede impune. A él lo torturaron hasta matarlo,
y el policía responsable está siendo ahora procesado. El juicio avanza, pero
hay maniobras increíbles para impedir que se le sancione.
Después de
muchas horas de agonía, Lucas Huamán Cruz murió el 2 de setiembre de 1998 en su
casa del caserío de Pichari (La Convención, Cusco). El día anterior, en la
Comisaría PNP de San Francisco (La Mar, Ayacucho), él y su sobrino Zózimo
Lunasco Taype fueron cruelmente torturados por el policía Augusto Gutiérrez
Rivero. Lucas y Zózimo habían sido denunciados como presuntos autores de un
robo (ver ideele Nº 114).
Si bien se
abrió instrucción contra el responsable de la tortura por la comisión del
delito de tortura seguida de muerte, él seguía en libertad, puesto que en su
contra sólo se dictó mandato de comparecencia. El proceso judicial ha seguido
desarrollándose tal como damos cuenta a continuación.
El 7 de
diciembre de 1998 la Sala Penal de Ayacucho revocó el auto que abrió
instrucción a Gutiérrez Rivero con comparecencia, y ordenó que se le abriese
instrucción con mandato de detención. Así, el 15 de diciembre el nuevo juez
mixto de La Mar decretó orden de detención contra el referido policía.
Sin
embargo, tuvieron que pasar 30 días para que el Frente Policial de Huamanga
pusiese al policía a disposición del juzgado. Desde aquellos días Gutiérrez
Rivero se encuentra en el penal de Yanamilla (Huamanga).
En su
primera declaración, Gutiérrez Rivero dijo que como "ambos se negaban y
contradecían mutuamente, montó en cólera y estando frente a frente ambos
denunciados, con ambas manos sopapeó en sus caras, por el cinismo que
tenían...".
En la
segunda, ya detenido, sólo admitió que eso de los sopapos fue "a manera de
una criollada".
La Policía dice:
"Lucas Huamán fue envenenado"
Los
primeros días de febrero, el Laboratorio Central de la PNP remitió la pericia
químico- toxicológica Nº 1896/98, en la que se establece que en los jugos
gástricos de Lucas Huamán se encontraron sustancias tóxicas, precisamente
"insecticidas órganos fosforados"; además, se señala que "los compuestos fosforados son
altamente tóxicos y se absorben por vía digestiva, respiratoria y
cutánea".
Según la
información que aparece en la pericia, los jugos gástricos analizados habrían
sido extraídos el 3 de setiembre. Es cierto que en esa fecha se realizó la
necropsia, pero en ningún momento se realizó extracción alguna.
No cabe
duda de que la presentación de esta pericia tiene como objetivo establecer que
la muerte de Lucas Huamán se habría producido por otra causa, el
envenenamiento, en virtud de que esta posibilidad excluiría de responsabilidad
al policía Gutiérrez Rivero.
¡El inculpado pide
libertad!
Días
después de que la pericia llegó al juzgado de La Mar, el inculpado Gutiérrez
Rivero solicitó que se le conceda libertad incondicional, argumentando que él
no había cometido torturas y que la muerte de Lucas Huamán se había producido
por envenenamiento. Según su opinión, esto último quedaba demostrado con la
pericia remitida por el laboratorio policial.
El 16 de
febrero el juez de La Mar declaró improcedente la libertad incondicional
solicitada, argumentando que dicha pericia no proporciona ninguna justificación
sobre el cuerpo enteramente edematizado de Lucas Huamán, sobre la fractura de
la quinta costilla derecha, sobre la ruptura hepática o sobre las vesículas
sanguinolentas. Esta resolución del juzgado ha sido confirmada el día 7 de
abril por la Sala Penal de Ayacucho.
Inculpado y agraviado
frente a frente
Hace
algunos días fueron confrontados Zózimo Lunasco Taype, la otra víctima de las
torturas, y Augusto Gutiérrez. Esta diligencia resulta fundamental para el
esclarecimiento del caso, toda vez que la defensa del inculpado había afirmado
arbitrariamente que Zózimo Lunasco adolecía de retardo mental; con ello
pretendía sugerir que sus declaraciones estarían distorsionadas o manipuladas.
Lo cierto
es que Lunasco Taype no tiene ningún retardo mental, cosa que quedó
fehacientemente demostrada en la diligencia, cuando detalló, e inclusive
escenificó, la forma y circunstancias en que había sido torturado por el
policía Gutiérrez Rivero. Además, señaló que mientras él se encontraba recluido
en un calabozo de la Comisaría de San Francisco, escuchaba los gritos y
súplicas de Lucas Huamán pidiendo a su agresor que dejase de golpearlo.
En los
próximos días debe culminar la primera etapa judicial, luego de la cual se
realizará el juicio oral. No cabe duda de que en esta primera etapa se ha
logrado recolectar y actuar todas las pruebas y evidencias que determinan de
manera categórica la responsabilidad penal de Augusto Gutiérrez Rivero.
Y esto es así a pesar de diversas acciones realizadas
durante el proceso con el único objetivo de apartar y excluir de
responsabilidad al inculpado y levantar hipótesis falsas sobre la muerte de
Lucas Huamán. (Carlos Rivera Paz)