Democracia en la radio

ideele-radio descentraliza la producción de sus programas destinados a promover los derechos humanos. Primero desde Huanta, en Ayacucho, y ahora en el sur andino peruano, los programas adquieren el sabor y el saber nacional. Una experiencia que nos permite decir con toda seguridad que la democracia se construye también a través de la radio. Este es el relato de las últimas jornadas de trabajo del equipo de ideele-radio.

 

Radio Juliaca,
"La Decana"

Haciendo gala de su nombre, Juliaca, "La Ciudad de los Vientos", nos recibió con un intenso frío; días antes de nuestra llegada la temperatura había bordeado los 14 grados bajo cero. Un poco "asorochados", nos constituimos en las instalaciones de Radio Juliaca, emisora asociada a la Cadena Nacional de ideele-radio que el 27 de julio cumple 40 años en el aire y que es la Decana de la Radiodifusión en la capital de la provincia de San Román, en Puno.

No sabíamos lo que nos esperaba. Robert Therán Escobedo, director gerente de esa emisora y su valioso equipo de periodistas, habían preparado una agenda de tres días que nos hizo entrar inmediatamente en calor.

El subprefecto de Juliaca había decretado unas semanas atrás la ley seca para prevenir los delitos cometidos bajo el efecto del alcohol, ya que sólo en la primera semana del mes de junio se habían registrado 16 homicidios en las calles de la ciudad de los triciclos.

Y esa polémica medida fue el tema del conversatorio que durante tres horas reunió a las fuerzas vivas de Juliaca. Todos expusieron su punto de vista acerca de la seguridad ciudadana y los derechos humanos. Lo hicieron en directo y en el aire, para que toda la comunidad juliaqueña participara en el debate. Ahí estuvieron presentes el alcalde provincial, el director de la DEMUNA, el jefe zonal del Ministerio de Trabajo, el fiscal de la familia, dirigentes del Vaso de Leche, un representante de la Policía Nacional, el presidente de la Asociación de Minusválidos de la provincia de San Román, la directora de la Asociación Femenina de Acción Social, la importantísima Central de Barrios, Urbanizaciones y Pueblos Jóvenes de Juliaca, que agrupa a 220 asentamientos, el párroco de "Cristo Rey", el presidente de la Asociación de Defensa Legal, el secretario de Relaciones Exteriores de la Federación Campesina de Puno, entre muchos otros dirigentes sociales y autoridades. Fue un verdadero cabildo abierto donde se pudo ventilar, a oídos de todos, un problema que es la angustia de todos los días. Ese programa especial de ideele-radio, coproducido con Radio Juliaca, impactó y dio mucho que hablar.

Las jornadas que siguieron nos permitieron reunirnos con los periodistas locales para reflexionar sobre "Los derechos humanos y la responsabilidad del periodista", así como realizar un taller de producción radial con los colegas de Radio Juliaca. Las demandas de seguridad de los oyentes y un sinnúmero de otras demandas de protección de los derechos humanos se escucharon con particular intensidad en esos días.

"Que no te toquen los derechos que te tocan": ése es el lema con el que todos los días, de 9 a 10 de la mañana, Radio Juliaca se compromete con la difusión y promoción de los derechos humanos a través de un equipo consolidado y muy profesional.

Radio Sicuani,
el poder del sur

Mario Ochoa se persigna ante la imagen del Cristo de Pampacucho que ocupa un lugar preferencial en la cabina e inicia, como todos los días a las 6:30 a.m., el dinámico noticiero de la mañana: "La Voz de las Provincias Altas". Las unidades móviles de Radio Sicuani se pasean desde muy temprano reportando desde distintos lugares de la ciudad y los teléfonos repican. La pregunta del día y el tema de debate es: "¿Alcanza la justicia para todos?", un programa especial de ideele-radio producido con Radio Sicuani.

"Un pueblo bien informado", dice Mario, "... es un pueblo bien educado", contesta desde la calle la unidad móvil número uno y le entrega el micrófono a un vecino que responde:

"Si uno es de condición humilde, un pobre, cuando a uno lo ven con ojotas y su ponchito, con su casaca o pantalón de bayeta, ni caso le hacen. Es la pura realidad de lo que estamos viviendo".

La gente está siguiendo muy de cerca este programa especial con un tema tan importante en la provincia de Canchis
–reporta la unidad móvil número dos y se dirige a un grupo en la histórica Plaza de Armas de Sicuani. ¿Alcanza la justicia para todos?, les pregunta. "Lamentablemente, esta justicia no es alcanzable para quienes no tenemos recursos económicos", dice uno. Otro sostiene: "para el pueblo no hay justicia".

"Que no te toquen tus derechos", suena la salsa característica de ideele-radio, invitando a participar esa fría mañana. El programa se transmite también en Checacupe, en "La Voz de Ausangate", en Pitumarca, en Frecuencia Parroquial de Yanaoca, así como en Radio San Sebastián de Livitaca, Santo Tomás de Chumbivilcas, Los Andes de Espinar, Pomacanchi de Acomayo y Señor del Huerto.

Todos participan en un contrapunto que dura tres horas y media: autoridades, dirigentes campesinos de las cuatro provincias altas del Cusco, víctimas de desalojos arbitrarios, de atropellos, de asesinatos no esclarecidos, desapariciones, violaciones de menores, de impunidad, de estafa y de calumnia. Todos llaman por el teléfono y atiborran también la cabina de Radio Sicuani.

"El juez es un padre. Nosotros no podemos mantener jueces vagos, ociosos, desinteresados, sino jueces productivos", declara a ideele-radio el Dr. Miguel Castañeda Sánchez, ex presidente de la Corte Superior de Justicia de Cusco, Madre de Dios y Cotabambas; defiende la reforma judicial y habla sobre sus bondades. Pero no todos los que se encuentran en la cabina piensan lo mismo. "La justicia es lenta, no está bien distribuida en el territorio, hay personas que caminan días para llegar hasta donde se encuentra un juez de paz", dice Isabel Barreda, directora de la Vicaría de la Solidaridad de Sicuani.

Ante lo expresado por el ex presidente de la Corte, Julio Huanca Huamaní, de la comunidad de Llancama de Livitaca, humbivilcas,
sos­tiene:

"No vemos a los jueces como padres. No es el juez el que sentencia; casi siempre lo hace el secretario. No, la justicia no alcanza. Si uno va a un juzgado, a uno que es de condición humilde lo primero que un secretario judicial le pide es dinero o colaboración para el trapeado del piso, para el petróleo. Ahora, si uno quiere sacar un exhorto para un juzgado de paz, por la distancia que lleva la capital de la provincia, tiene que abonar unos 40 soles al secretario judicial. Si no es así, uno tiene que esperar una semana, 15 días, y ahí uno se muere de hambre. No sé hasta cuándo seguirán estos secretarios judiciales".

Pero no todas son quejas: también se hacen presentes las alternativas para mejorar esta situación. Emperatriz Aparicio Quispe, jueza de paz del distrito de San Pedro, dice: "La violencia familiar está fuerte, candente; también el abandono, los problemas de alimentos y de tierras". ¿Le hacen caso a una mujer?, le pregunto. "Por supuesto. Cuando una persona tiene carácter le hacen caso aunque no faltan los machistas", contesta Emperatriz, y su respuesta hace reír a toda la cabina.

Hay que poner mano dura a esas personas para demostrar que una mujer puede administrar justicia. La justicia de paz funciona en la comunidad; hablando, conversando, se concilian los problemas.

Valeriano Camas Amata, juez de paz de Maranganí, nos cuenta cómo administra justicia en los casos de violencia familiar:

"Yo notifico al agraviador. Él me dice que le ha hecho amargar su señora, que estaba borracho, que se le ha pasado la mano. En realidad, gracias a la Vicaría y al IDL tenemos nuestros manuales y nuestras leyes y ahí hemos leído que ahora, con estas nuevas leyes, las mujeres son intocables. Todo esto hacemos –dice Valeriano–, pero que nos capaciten, que nos den materiales y nos remuneren porque hacemos un gran esfuerzo, a veces con nuestra propia economía, y eso nos trae problemas en la familia".

Eulogio Alata, promotor de derechos humanos de Canas, sostiene:

"Hay que ser claros y sinceros en esta vida: a veces en los poderes judiciales la justicia es para quien tiene la plata; por esto el campesino no le cree. Aprovechan el parentesco, el compadrazgo y no hacen justicia. Defiende la justicia que aplican las autodefensas campesinas. El alcoholismo –nos dice– suscita suicidios, violencia familiar y social; en Yanaoca hay muertes. Los comités de autodefensa están solucionando estos problemas, ayudan al diálogo entre la pareja, entre las personas".

La noche anterior se había emitido, también en directo con las siete emisoras de las provincias altas, un programa sobre los conflictos generados alrededor de la tierra. Este tema "candente", como lo calificó Mario Ochoa, director de Radio Sicuani, generó una enorme expectativa. Durante cerca de cuatro horas, decenas de personas se hicieron presentes en la cabina: representantes de la Federación Provincial de Campesinos de Canchis, de la Federación Departamental del Cusco, de la Federación Distrital de Campesinos de Sicuani, representantes de la SAIS Maranganí, comuneros, dirigentes del FUDIC (Frente de Defensa de los Intereses de Canchis), criadores alpaqueros de las comunidades de altura, la FUCAE, promotores de derechos humanos y la directora de la Vicaría de la Solidaridad de Sicuani dialogaron con funcionarios del Ministerio de Agricultura, abogados y el representante del Proyecto Especial de Titulación de Tierras.

"¿Es posible resolver los conflictos que se generan alrededor de la tierra? El diálogo abierto entre funcionarios del Estado y dirigentes campesinos se ha llevado a cabo esta noche acá, en Radio Sicuani, en esta edición especial de ideele-radio", terminó diciendo Mario Ochoa. Los dirigentes, hombres y mujeres del campo, las autoridades y funcionarios, han mostrado la voluntad de que así sea: "No queremos confrontación sino diálogo. Abrir espacios para escucharnos unos a otros. Necesitamos mayor información, y este programa lo ha logrado".

"En un país centralizado como es el Perú, felicitamos el proyecto descentralista de ideele-radio", dice Mario despidiéndose de nosotros desde las ondas de Radio Sicuani. Esto nos alegra. (Susana Villarán y Glatzer Tuesta)