Gobierno local y participación de la mujer

Martha del Castillo Morey*

¿Ha tenido o no impacto la ley de cuotas aplicada en las últimas elecciones municipales para impulsar la presencia de la mujer en los ámbitos de gobierno? En las líneas que siguen, una respuesta a partir de la experiencia habida en la Región San Martín.

Desde hace 19 años se realizan en el Perú elecciones municipales, lo que constituye no sólo una costumbre sino también el ejercicio de nuestra ciudadanía. Esto nos otorga la posibilidad de elegir a las autoridades responsables de liderar el desarrollo local. Sin embargo, las elecciones municipales no siempre se desarrollaron bajo condiciones especiales como las experimentadas en las últimas contiendas de octubre de 1998.

En primer lugar, la elección de las autoridades locales se hizo por un espacio de cuatro años, pero la Constitución de 1993 amplía la duración del gobierno municipal a cinco años. El período siguiente se elegirán autoridades municipales por cinco años.

En segundo lugar, por primera vez en la historia se aplicó el mecanismo de cuotas que establece la participación de por lo menos 25% de mujeres en las listas electorales, siendo éste un mecanismo de acción positiva para las mujeres, tradicionalmente excluidas o subrepresentadas en los espacios de decisión local.

En tercer lugar, en San Martín se pusieron en marcha por primera vez actividades orientadas a motivar, promover y apoyar las candidaturas de las mujeres, en el marco del Programa Mujer y Juventud del Centro de Desarrollo e Investigación de la Selva Alta (CEDISA-Tarapoto) en alianza con el Centro de Estudios Sociales y Publicaciones  (CESIP-Lima), para impulsar el Proyecto PROMUJER.

Después de realizadas las elecciones municipales complementarias el pasado mes de julio en la provincia de Moyobamba, departamento de San Martín, podemos presentar los resultados electorales realmente alentadores desde el punto de vista de la participación política de las mujeres. Así, 25,6% de las regidurías en la Región San Martín están ocupadas por mujeres, frente a 9,3% de regidoras en el período 95-98, lo que significa un incremento de 194,6% para el presente período respecto del mandato anterior.

Si bien el incremento de mujeres en los gobiernos municipales en San Martín es un avance significativo que reconocemos, también consideramos que esta incursión cada vez mayor de las mujeres en los espacios de decisión local es un reto, porque existe una doble presión social: por un lado, por ejercer un gobierno eficiente y de calidad; y, por otro, por demostrar que las mujeres también tenemos la capacidad suficiente para gobernar con éxito nuestros pueblos.

No podemos ignorar tampoco las expectativas que las organizaciones sociales de base ponen en las mujeres ediles, a quienes quieren ver constituidas en las interlocutoras entre el gobierno municipal y las organizaciones de mujeres. Es pues un reto que exige mucha preparación y seriedad para el cumpli­miento de las funciones municipales.

Finalmente, la incorporación de las mujeres a los espacios públicos, por sí sola, no garantiza la reducción de las inequidades en las relaciones de poder entre los géneros, pero sí constituye una condición favorable para la
construcción de una sociedad más democrática y menos injusta.

* Programa Mujer y Juventud–CEDISA.