Piura: Campaña de baja intensidad

Bruno Revesz

Un análisis de la campaña electoral en Piura, del  importante papel cumplido por CIPCA, Radio Cutivalú y los observadores nacionales e internacionales. Asimismo, un recuento de las sorpresas del 9 de abril y de los sucesos de los días posteriores.

 

Piura, "Cenicienta del Norte", cuyas heridas del fenómeno El Niño de 1998 no han sido curadas, ni reconstruidos los puentes que el río arrastró y sepultó con peatones, carros y micros. Piura, cuya pequeña agricultura, primera fuente regional de empleo, se ha hundido –por abandono crediticio de los sectores privados y públicos– en una precariedad desconocida antes y después de la reforma agraria: ni con Velasco, ni con Morales Bermúdez, ni con Belaunde, ni con García, se ha visto tanta miseria en el campo. Piura, ingenua o sonsa, que no se cansa de esperar que las promesas tantas veces postergadas sobre la explotación de los yacimientos de fosfatos de Bayóvar se hagan realidad. ¿Cuándo empezó allí esta campaña electoral que el arzobispo y el clero de Piura y Tumbes acaban de calificar de "pésima clase de dignidad, honestidad y civismo para nuestros niños y jóvenes"?.

Oficialmente, oficialistamente, el play de honor se dio en fiestas patrias del año pasado. Después de la ingeniosa profesión de fe descentralista del Jefe de Estado (comprar él mismo, desde Palacio, tractores y máquinas para los pueblos del Perú), la ciudad amaneció anaranjada. Derroche sin precedentes de los logotipos de Perú 2000. Impudicia de la imagen de continuidad disfrazada de cambio. Impunidad de ésta, cuidadosamente protegida por la vigilancia policial mientras que durante los meses siguientes todas las otras pintas fueron sistemáticamente borradas o intervenidas. Ya ideele publicó un pequeño florilegio piurano de estos grafismos: "Andrade explotador y comunista", "Andrade jardinero", etcétera. Fue necesario esperar las últimas semanas de marzo para que, poco a poco, aparezcan al amanecer, signo de emancipación, los "no al fujifraude" salpicando de negro la marea naranja.

De memoria de piurano, a excepción del gasto en pintas oficialistas y del enorme trabajo subterráneo y coercitivo realizado desde el año pasado por las alfabetizadoras de PROMUDEH y otros agentes de los proyectos especiales del Estado, esta campana fue una de las de más baja intensidad que se haya conocido. Ningún candidato, ningún programa, ningún mitin despertaron un entusiasmo digno de quedar en los anales de la historia. Y no fue porque reinó la desinformación, salvo por supuesto de parte de los canales nacionales de TV de señal abierta: Piura tiene dos excelentes diarios, El Tiempo y El Correo, y una emisora de alcance regional, Radio Cutivalú, la voz del desierto. Tres medios de comunicación de vocación pluralista, comprometidos con la democracia, independientes del oficialismo y miembros los tres de "Propuesta Regional", una institución de la sociedad civil que agrupa colegios profesionales, ONG, universidad y Iglesia. Abrieron tribunas a todos los movimientos políticos, así como a Transparencia y a la Defensoría del Pueblo. Juntos organizaron un foro público con representantes de todas las listas.

El punto clave de este distanciamiento fue la trampa del distrito único, artificio vivido como un mecanismo de desapropiación de la ciudadanía de sus derechos a organizar en forma autónoma su representación política. Tanto en Somos Perú como en Perú 2000 los candidatos fueron nombrados a dedo por aparatos limeños que marginaron a los cuadros regionales de dichas organizaciones. El caso más espectacular fue el de Perú 2000, donde sin rumor previo surgió repentinamente con el número 40 Freddy Aponte, conocido hasta la fecha como ex alcalde aprista de Piura y ex presidente aprista de la Asamblea Nacional de Rectores. Lo acompañaba en la misma lista Miguel Ciccia, pseudo autor del himno piurano "Rosal Viviente" y dueño de una compañía de transporte, otro tránsfugo, ex UPP, premiado ostensiblemente por no haber estado en el Congreso cuando el voto sobre el referéndum. Ningún alcalde regional en las diversas listas. Sin embargo, es menester recalcar que los "absalonistas" no se quedaron atrás: en el mitin de su líder se observó aplaudiendo a rabiar a los alcaldes de Talara (Luis Romero Agurto), Paita (Germán Tay Ayón), Ignacio Escudero (Óscar Arcela Palacios) y al director regional de Agricultura (Ciro Velásquez Medina); todos fueron en horas de oficina y llegaron con los carros de sus oficinas; pero, ¿a quién le importa?

A pesar de todo, en las últimas semanas el carácter arrogante y dispendioso de la propaganda oficialista empezó a generar corrientes de rechazo, recordando en algo lo que pasó con Vargas Llosa en 1990. Un domingo, 300 personas indignadas de ver que los buses de Miguel Ciccia –que conformaban la caravana de Víctor Joy Way– estaban repletos de niños, bombardearon con huevos dicha flota en plena Plaza de Armas. Mientras tanto, pero muy tarde, en las barriadas se organizaban aceleradamente comités pro Toledo. En los sondeos de opinión realizados en Piura, éste tenía el 5 de febrero el 13% de las intenciones de voto, el 4 de marzo el 22,1%, el 22 de marzo el 37,1% y el 6 de abril el 45,9%.

Los observadores fueron omnipresentes e impecables. En primer lugar, el canadiense William Warden de la OEA y sus ocho colegas. Ya antes del 9 de abril habían informado a los piuranos que llevarían a cabo su propio conteo rápido para poder, dentro de su organismo, realizar una comparación con los resultados oficiales. El día 26 de marzo toda la prensa regional difundió la denuncia de Bianca Jagger, de la FIDH, ex esposa del Rolling Stones del mismo apellido: en distritos como San Juan de Bigote, en Morropón, las cédulas de sufragio ya estaban llenas y en todas ellas había sido marcado el símbolo de Perú 2000. La repuesta de la ONPE fue que no conocía a los observadores, y la del JEE, "que si el caso pertenece a nuestra jurisdicción elevaremos un informe sobre el asunto". ¡Bien, gracias!

El día D, los estudios de Radio Cutivalú eran el epicentro de una amplia red de información; allí llegaban en la mañana los resultados de las encuestas "a boca de urna", y en la tarde los del conteo rápido realizado con la colaboración de los profesionales del Centro de Documentación e Información Regional del CIPCA (véase cuadro adjunto).

Todo el día la red de corresponsales de Cutivalú jugó un papel muy importante al mantener informado al departamento sobre la realización del proceso en los lugares más alejados donde no había llegado ningún representante de la Defensoría del Pueblo ni de Transparencia. A través del corresponsal de Chulucanas nos enteramos de que el candidato de la Alianza Perú 2000, Miguel Ciccia, estaba trasladando gratuitamente en su flota a los electores a sus lugares de votación.

Participaron en Piura en el trabajo de Transparencia 865 observadores que cubrieron cerca de 3400 mesas de las 4595, es decir, el 70%. La muestra en el departamento del conteo rápido nacional de Transparencia fue de 54 mesas con resultados algunos puntos por encima del promedio nacional a favor de Fujimori.

¿Qué decir de los resultados? Nuestro enorme desconcierto frente a la inexplicable e inexplicada "volteada" entre nuestro flash informativo de las 4 p.m. y el conteo rápido unas horas más tarde (véase el cuadro adjunto). Eran en unos y otros casos nuestros encuestadores, nuestros formatos, nuestras cifras. Al mismo tiempo, incredulidad y asombro de que, en contra de todas las expectativas y percepciones, Fujimori pudiese tener en Piura más del 50% de la votación.

Los días siguientes, protestas, alguna marcha no tan concurrida: la procesión iba por dentro. Los días pasan y las reacciones van cambiando. Las apariciones de Toledo y sus palabras parecen haber desanimado a los indecisos de votar por él. La imagen creada por la TV de un Toledo agitador de masas y terrorista ha ganado espacio en las mentes de muchos. "Es que Toledo va a soltar a los terroristas. A todos los van a soltar y nos van a venir a matar acá. Así nos han dicho." (Palabras de una pobladora del distrito de Suyo, Ayabaca.). "El mal menor parece que es el chino", dicen los que "piensan" y "analizan".

En el creciente ambiente de polarización, quizá la reacción piurana más significativa es la exhortación de monseñor Óscar Cantuarias: "Al primer ciudadano del Perú y nuestro Mandatario con todo respeto y humildad le suplicamos en nombre de Nuestro Señor Jesucristo que ‘no se aferró a su condición divina’ (Fil. 2,6.), a fin de lograr la voluntad del Padre y la salvación de las almas (hombres), que busque la forma, el medio más conveniente para mantener unidos a los peruanos que con tanto esfuerzo él logró conseguir... después de este ‘vía crucis’ tendrá que venir forzosamente la resurrección del Perú".

 

  “El ejército fujimorista”

"Con buen criterio el Ministerio del Interior sacó la directiva de crear los comités de apoyo a las tenencias de gobernación a lo largo y ancho del país. Son 30 mil tenientes gobernadores a nivel nacional y por tanto son 300 mil hombres, 300 mil personas, como alguien decía, que constituyen el ejército fujimorista del país. Más los 200 subprefectos que somos en el país y los gobernadores... todos ellos constituimos la gran familia del Ministerio del Interior; los que estamos dispuestos, decididos, a defender esta cruzada, para hacer más grande el país, iniciada por nuestro líder y conductor el ingeniero Alberto Fujimori Fujimori, que tiene que seguir; tiene que ser grande, como grande es el sueño de nuestro líder y conductor Alberto Fujimori Fujimori."

(Palabras textuales –con algunas faltas de ilación– del subprefecto de Ayabaca, Teófilo Flores Huamán, en la plaza principal de Sapilica.)