Los Cuatro Suyos
La parte estética: la movilización de la gente
Como todos, estamos preocupados por la crisis política y la polarización del país; y lo estamos más todavía porque no se vislumbra la salida. Sólo un masoquista podría levantarse con un "yupi" todas las mañanas. Pero sentimos que todo esto tiene un lado muy positivo y hasta estético: la respuesta de la gente.
¿Qué pasaría si Fujimori intentara imponer su triunfo en primera vuelta? ¿Saldría la gente a protestar? Era parte de las preguntas de ese momento. "Quién sabe", era la respuesta que escondía más bien un no escéptico. Pero ocurrió todo lo contrario: Fujimori estuvo a punto de anunciar su triunfo en primera vuelta, pero el rechazo de la gente en las calles lo impidió. En cuestión de horas se generaron enormes y entusiastas movilizaciones por todo el país.
Es cierto que ya habían aparecido señales: como cerraron la televisión, se abrieron las plazas públicas. Hace ya varias elecciones que el medio de llegada de los candidatos no era el recorrido por las plazas públicas sino sus presentaciones en los canales de televisión. Pero esta vez, dado el monopolio de la televisión de señal abierta por un solo mensaje, la gente obligó a los candidatos a volver a la plaza pública. Sin mayor convocatoria, toda manifestación resultaba masiva. Hasta Fujimori, ducho ya en el enlatado televisivo y en el juego de cámaras, tuvo que bajar al llano e incluso bailar technocumbia. Hubo días en que se realizaron, simultáneamente, varias manifestaciones enormes en diferentes lugares del país.
En vista de la realización, el 28 de mayo, de elecciones con candidato único y luego de un proceso absolutamente irregular, muchos peruanos y peruanas volvieron a salir a la calle. Y desde ese momento la movilización ciudadana se ha mantenido, de formas muy distintas y cada vez más creativas: desde la clásica marcha de los trabajadores de construcción civil hasta jóvenes lavando banderas o locales sucios como el de la ONPE o el del Jurado Nacional de Elecciones.
Viene ahora la "Marcha de los Cuatro Suyos". Muchos y muy diversos sectores se preparan para participar, por encima de mil y un diferencias –que felizmente las hay–, y, de hecho, el resultado de la convocatoria tendrá un efecto muy importante en el curso de los acontecimientos políticos. Para todos será una señal: si la convocatoria logra movilizar desde diferentes lugares del territorio nacional a un número visiblemente importante de personas, el país estará volviendo a expresar la necesidad de un cambio de autoridades y estilos de gobierno.
Sería sumamente grave y riesgoso que el gobierno intentase impedir esta expresión democrática con detenciones, amenazas, represalias, acciones de boicot, cerco informativo o campaña de desinformación, tal como ya lo está haciendo en algunas zonas del país conforme la fecha se aproxima. Movilizarse, participar, expresarse, son derechos fundamentales que no pueden desconocerse bajo ninguna circunstancia.
A nosotros la participación de la gente no sólo no nos da miedo, sino que la vemos como un valor en sí mismo; siempre hemos estado convencidos de que es requisito esencial para la construcción de un país justo y libre. Lo que nos da miedo son las generaciones X, la apatía, la indiferencia, el apoliticismo, el desánimo.
Para nosotros lo negativo y desalentador hubiese sido que Fujimori se reeligiera por segunda vez, contraviniendo abiertamente el ordenamiento jurídico y luego de elecciones provocadoramente irregulares, y que no hubiese habido una reacción masiva de los jóvenes, de las mujeres y hombres de muy diferentes partes y sectores. Y tan sólo un año atrás eso era lo que se creía que iba a pasar, pues se pensaba que el rechazo y la indignación provendrían sólo de pequenas "elites politizadas".
Felizmente no fue así: hubo una irrupción de la sociedad civil que rompió con el trauma del terrorismo y el miedo al régimen, y desde entonces la movilización ciudadana se ha convertido en protagonista; cada vez tiene mayor identidad y más peso, y quizá se convierta en protagonista principal, porque el desenlace está en sus manos. Podemos estar ante el inicio de una experiencia de un pueblo remontando la adversidad y construyendo un nuevo horizonte.