EDITORIAL

Un fin de año con vista al mar

 

¿Cuántas veces nos hemos quejado de tener que dar sólo malas noticias o de hacer análisis que siempre terminaban en acusación, denuncia, advertencia, indignación? Nuestros titulares eran "Al filo del abismo", "En el abismo", "Cuesta abajo", "Tocando fondo". Ya no sabíamos qué metáfora usar, porque la realidad nos demostraba que siempre se podía estar peor.

Una y otra vez todos comenzábamos a preparar el número con la intención de hacer una edición positiva, optimista, que no chorreara problemas y dramas. Decíamos: ahora sí haremos un número lleno de vida, full estética, rescatando lo mejor del Perú y los peruanos, la posibilidad de Basadre, el banco de Raimondi, el "no nos ganan" de don Augusto, pero de pronto venía un nuevo atentado del régimen o la última emboscada, y por ser parte de nuestro trabajo y por rigurosidad, teníamos que dedicarle al fango páginas de páginas.

Bueno, ahora sí que hay buenas nuevas, ahora sí tenemos un cambio para bien, para mejor, para estar optimistas, motivados, esperanzados: cayó el régimen Fujimori-Montesinos.

Simplemente se desplomó: deslegitimado ya por su intento inconstitucional de permanecer en el poder por un tercer período, luego de un monumental fraude electoral, no soportó el vídeo Montesinos-Kouri, el tráfico de armas a las FARC de Colombia y los otros escándalos que se sucedieron.

Claro que la noticia es para celebrar: pasamos de Guzmán y sus atentados a las interpretaciones auténticas de Fujimori-Montesinos, sin tregua ni descanso.

Con esto no queremos decir que estamos en el país de las maravillas después de atravesar el espejo, ni que hay que bajar la guardia o dormirnos en nuestros laureles, de ninguna manera: hay tanto todavía por hacer; pero sí que estamos en muchísimas mejores condiciones tanto para en busca del tiempo perdido como para mirar hacia adelante.

El año pasado a estas alturas Fujimori inscribía su inconstitucional candidatura, aprovechando que todo el mundo estaba en lo del cambio de milenio para que un sumiso Jurado Nacional de Elecciones declarara todo O.K. El año pasado a estas alturas hasta las barbas de Papa Noel habían sido pintadas con "Perú: país con futuro", la televisión totalmente controlada, la prensa basura, el Poder Judicial... basta. ¡Qué espanto! Pensemos ahora en los últimos acontecimientos y en los nombres y rostros que han sustituido a los de antes: es como pasar a tener vista al mar después de haber estado en un lugar sofocante y sin ventanas.

De acá en adelante, ¿qué no hacer y qué hacer? Lea ideele, porque estas son las preguntas que en este especial responden un interesante grupo de analistas.

Esta vez el fin de año coincide con el fin del régimen y hasta con el fin de un ciclo histórico, cuyo inicio se remonta a la presencia de Sendero Luminoso. Hipótesis planteada y desarrollada también en esta edición.

Parte del número está dedicada a identificar "agendas", y hablamos en plural porque como a nuestros males históricos les hemos ido sumando problemas sin resolver, primero en torno a la violencia política y luego al autoritarismo como régimen político, hay varias agendas superpuestas.

Como en todo especial de fin de año, hay arte, cultura y humor, mucho humor. Tampoco se salvan esta vez del autobombo sobre el IDL, pues hay una parte sobre en qué estamos y cuáles son los principales logros del período y retos a futuro. Como a muchos, se nos viene una nueva reubicación, por razones obvias, pero esta vez lo hacemos con mucho placer, y seguros de que el seguimiento y la fiscalización desde una perspectiva de derechos y estándares universales, con miras a la reconstrucción de una institucionalidad democrática, serán también necesarios en esta etapa.

Este especial de fin de año trae un completo índice de temas y autores de ideele, que aparte de servir para quienes nos quieren consultar, revela tanto la variedad de temas como la calidad y pluralidad de nuestros colaboradores. A todos y todas les reiteramos nuestro agradecimiento.

También nuestro agradecimiento a nuestros lectores, que, como siempre decimos, constituyen un circuito muy especial, interno y externo, conformado por personas que por una u otra razón tienen que seguir lo que pasa en el Perú.

Una vez más nuestro reconocimiento a la cooperación internacional, no sólo por el apoyo a ideele y a IDL, sino por su preocupación y apuesta por el Perú: lo internacional en general ha puesto una cuota importante para el desenlace que hoy todos celebramos.