La necesidad de cruzar agendas
Somos
un país de agendas inconclusas, pendientes y superpuestas. Como telón de fondo,
arrastramos una histórica, estructural, peso pesado, llena de problemas
irresueltos de larga, larguísima duración, que han pasado de siglo en siglo;
agenda que tiene que ver con grietas y fisuras de identidad, con raíces en
nuestro pasado andino, la Conquista, la Colonia, la Independencia, los albores
de la República, el problema de la tierra, las oportunidades despilfarradas, la
falta de una clase dirigente, la no-nación y demás temas que año tras año
identificamos, nombramos, estudiamos, levantamos, olvidamos, postergamos, y que
siguen ahí, esperándonos.
Estábamos
en eso cuando Sendero Luminoso nos estalló en la cara y se aprovechó
precisamente de esas grietas y fisuras, y llegó a hacernos sentir y decir que
nuestra viabilidad como país estaba ahora sí en cuestión, que nuestro futuro
podía ser la libanización o –la peor de las hipótesis– que se venía un Polpot a
la peruana. A partir de esos años un nuevo vocabulario conformó una nueva
agenda: las secuelas de la violencia política, la herencia de la guerra
interna, memoria histórica, impunidad, desaparecidos, senderización de la
cultura, desplazados.
No nos
habíamos librado todavía de SL y los coches bombas cuando ya estaban en escena,
y con dominio total, Fujimori-Montesinos, con su 5 de abril, su copamiento de
las instituciones, de la televisión, su Cantuta, Barrios Altos, su reelección y
re-reelección, su fraude. Ocho años que llamábamos de autoritarismo, pero que
hoy, gracias a los vladivídeos, sabemos que fueron de mafia, de cosa
nostra. Y liberarnos de la mafia exige
desde sentar en el banquillo a los capos hasta (re)construir instituciones del Estado y de la sociedad civil,
ponernos a derecho internacionalmente, recomponer las relaciones entre civiles
y militares, combatir una mentalidad de interpretación auténtica.
Agendas
diferentes, cada una con especificidad propia, pero a la vez con puntos de
contacto y de encuentro que hay que identificar y priorizar mirando al futuro
en código 2001, conscientes de una nueva oportunidad.