Lurín:
¡Lima te necesita verde!

En ideele nos sumamos entusiastas a la importantísima campaña que está desarrollando Valle Verde para salvar el valle de Lurín de la expansión urbana y, más todavía, para convertirlo en un polo de desarrollo alternativo para su gente.

 

El Valle del Río Lurín es una importante reserva cultural y paisajística de la ciudad de Lima. Sus recursos comprenden el Santuario de Pariacacca, las lagunas altoandinas, bosque y quebradas, sus lomas, playas e islas (objeto de mitos y leyendas ancestrales) y el Santuario de Pachacamac, excepcional centro religioso de nuestros antepasados y el más importante centro arqueológico de la costa central. En su recorrido existen más de 300 sitios arqueológicos enlazados por el formidable camino Inca que unía a la Ciudad Imperial del Cusco con el Santuario.

La cultura agrícola en el valle es, desde siempre, la expresión del saber local y fuente de productos de primera calidad. La crianza de toros de lidia y del caballo peruano de paso son algunos de los numerosos atractivos tradicionales para sus habitantes y visitantes, como lo son la producción vitivinícola y de pisco, las manifestaciones culturales locales, fiestas patronales, festivales folclóricos y su gastronomía.

Existe la amenaza de que el Valle del Río Lurín se convierta en un asentamiento humano de Lima como lo vemos en el Valle del Rímac urbanizado en un 90% y el Valle del Río Chillón (urbanizado en un 68%).

Se prevé que para el año 2020 la población urbana llegue a 10 millones de habitantes. Si las estrategias de ocupación del suelo y de generación de desarrollo no se modifican, el Valle del Río Lurín, como los otros dos valles, va a desaparecer completamente.

Para hacer frente a este tema se inició hace dos años el proyecto Valle Verde, que ha logrado reunir a empresarios, alcaldes, pobladores, ambientalistas, profesores, investigadores, funcionarios públicos, escolares, agricultores y a la Iglesia de los ocho distritos que alberga la cuenca del río Lurín.

Para impulsar el plan se ha formado el Patronato Valle Verde, que propone convertir la cuenca del río Lurín en un gran parque arqueológico-cultural, turístico y ecológico con servicios básicos, inversiones empresariales y el respeto del medio ambiente para acoger a los habitantes de Lima mediante un modelo de desarrollo de concertación y actuación de diversos actores.

Columna vertebral de este esfuerzo de Valle Verde es la Asociación de Autoridades Municipales de la Cuenca del Río Lurín, que integra a los 12 distritos de la cuenca: Pachacamac, Cieneguilla, Antioquia, Lahuaytambo, Langa, Santiago de Tuna, San Andrés de Tupicocha, Huarochirí, San Damián, San José de los Chorrillos, Santo Domingo de los Olleros y Tantaranche, con el objetivo de impulsar la conservación y desarrollo de la cuenca del río Lurín, poniendo en valor los recursos productivos, ecológicos, históricos y arqueológicos del último valle verde que le queda a Lima.

La AAM, a través de su Plan Estratégico de Desarrollo, busca que la Cuenca se transforme en:

1. Despensa alimentaria de Lima, lo que implica que el valle se mantenga agrícola y sea una despensa de productos sanos y de calidad.

2. Parque ecológico y turístico: aprovechar los recursos naturales y paisajísticos para el turismo, generando así recursos económicos para la población local.

3. Parque arqueológico-cultural: poner en valor el patrimonio arqueológico-cultural con manejo adecuado y para beneplácito de los visitantes.

4. Modelo de cuenca integrada: tener una visión de futuro sobre la base de acuerdos y organizándose en un modelo de cuenca integrada con participación de los gobiernos locales, organizaciones de base, instituciones públicas y privadas, empresas y vecinos interesados.

Para lograr esos objetivos la estrategia de desarrollo de la AAM se basa en seis programas de acción:

1. Desarrollo de PYMES Agropecuarias y Turísticas: Se busca aumentar la rentabilidad y calidad de la economía local agropecuaria y turística compatibles con la defensa del Valle como parque y despensa de Lima.

2. Red de ECOMUSEOS y promoción del turismo: Se plantea promover el turismo a través de una red de ecomuseos y de lugares demostrativos de la naturaleza y cultura de nuestra zona que, articulados en circuitos turísticos, darán valor agregado a los atractivos ya existentes, atraerán a un mayor número de visitantes y dinamizarán la economía de la cuenca.

3. Manejo y puesta en valor del patrimonio natural y cultura: A través de políticas municipales adecuadas, se busca el buen manejo del suelo y del agua, bases de la producción agropecuaria y de la calidad del paisaje. Asimismo impulsa la puesta en valor y el aprovechamiento económico de nuestros recursos culturales y naturales.

4. Ordenamiento territorial: La AAM promueve un adecuado ordenamiento territorial que garantice la conservación de las áreas agrícolas sin las cuales no puede existir la reserva turística y natural de Lima. Para responder al crecimiento de la capital peruana se han detectado aproximadamente 2000 hectáreas aptas para la urbanización en laderas con un mínimo impacto para el ambiente. Se espera de esta manera canalizar la urbanización de modo planificado.

5. Fortalecimiento institucional: Se busca fortalecer la integración y la concertación con instituciones públicas, organismos internacionales, organizaciones sociales, empresas, ONG, para proyectos e iniciativas mancomunadas.

6. Educación, cultura y comunicación: Se busca generar conciencia tanto en los limeños como en los habitantes locales del valor de los recursos de la cuenca, la utilidad de su buen manejo en una dinámica participativa que dé legitimidad social y permita la integración de proyectos afines.

La idea es magnífica, y hay muchísima gente apoyando la propuesta, pero hay también algunos nubarrones en el horizonte. Así, se ha recibido con mucha preocupación la aprobación por el Concejo Metropolitano de Lima, el día 12 de marzo, de la Ordenanza 310 que define el Ordenamiento Territorial y la Gestión Ambiental de la Cuenca Baja del Río Lurín. La Ordenanza constituye una amenaza a la conservación del valle de Lurín, porque permite nuevas industrias en tierras agrícolas en las inmediaciones del Santuario Arqueológico de Pachacamac (artículo 14; artículo 28d1; Mapa LU-04-2000.MML); porque propone nuevas vías de transporte que llevarían a más urbanizaciones, como la propuesta de prolongar la Av. Pachacutec, entre Lurín y Villa el Salvador (artículo 31, Mapa LUO6-2000-MML); propone nuevas vías-malecones en las riberas del río que traerían ruido, contaminación, comercios, pérdida de tierras agrícolas, lo que perjudicaría el valor recreacional del futuro parque del río (artículo 31, Mapa LUO6-2000-MML); permite edificaciones sobre la franja ribereña de uso restringido del río, hasta el 20% de la superficie de los predios, que conllevarían más cemento sobre el río y perjudicarían su uso recreacional público (Anexo 005-MML, Capítulo 1b).

Alberto Andrade no sólo ha demostrado en los años de gestión al frente de Miraflores y luego de la metrópoli que es un excelente alcalde, sino también que tiene una gran sensibilidad por la protección del medio ambiente. Por ello, creemos que atenderá la invocación de todos lo promotores de Valle Verde cuando señalan: "Consideramos que el Concejo Metropolitano debe velar activamente por la conservación del valle de Lurín, el último valle verde de Lima, protegiéndolo de la especulación urbana que beneficia a algunos y poniéndolo en valor para que todos los ciudadanos, niños y niñas, jóvenes, familias y jubilados, puedan disfrutar de un lugar de recreación, deporte, naturaleza y cultura. Además, la conservación de los valles y su integración al cinturón ecológico de Lima ha sido definida como prioridad en el Plan Metropolitano de Lima al 2010".

Lima merece buenas noticias, y una de ellas sería sin duda que este impasse sea superado, para que la Municipalidad Metropolitana se convierta en activa propulsora de este interesante proyecto.