Culpa y coraje: Historia de las políticas sobre el
VIH/sida en el Perú*
Guido Mazzotti
El psiquiatra Guido Mazzotti, de la Universidad Peruana Cayetano Heredia y de la Asociación Vía Libre, comenta para ideele una nueva e importante publicación del historiador Marcos Cueto.
La infección por el virus de
inmunodeficiencia humana (VIH) y el sida como problemas de salud pública siguen
teniendo la gravedad previsible, algo atenuada, pero presente y amenazante
sobre la humanidad entera y, naturalmente, sobre el Perú. Las cifras oficiales indican que la
casuística acumulada de sida registrada desde 1983 hasta julio del 2001 en el
Programa de Control de las Enfermedades de Transmisión Sexual y Sida (PROCETSS)
del Ministerio de Salud es de 11 780 sujetos.
También se han registrado formalmente 11 045 casos de infección por el
VIH.
Persiste la posibilidad de que los sujetos mayormente
asintomáticos pero infectados por el VIH sumen aproximadamente 40 000
individuos. Los casos se describen en todos los estratos sociales, pero con un
predominio alarmante en grupos poblacionales en condiciones de pobreza. Aunque
ciertamente con menos aceleración, persiste la tendencia al incremento de la
casuística y también de las proporciones de mujeres, jóvenes de ambos sexos y
personas no necesariamente citadinas o viviendo en Lima.
La ligera tendencia a la disminución de los casos
registrados en los últimos dos años persiste en la duda sobre su interpretación
de si es debida a la corrección drástica del registro ocurrido entre los años
1995 y 1999, a una nueva oleada de subregistro, o a un genuino retroceso en la
presencia de casos y eventual éxito de las políticas ensayadas. Pero, ¿qué ha
pasado en nuestro país desde que el VIH, intruso inmisericorde en el templo de
la soberbia humana, se hizo presente?
Ya era tiempo de contar la historia. Sabíamos del trabajo
diligente de Marcos Cueto, y ahora estamos frente al resultado. Debemos tomar
en cuenta la advertencia de oteador chamanístico cuando nos dice en el prefacio
que “... la continuidad de los logros alcanzados... parece estar en peligro”
(p. 12).
Este trabajo ayudará, sin duda, a no acatar el mal designio
que tal advertencia anuncia. Por eso, no estamos muy de acuerdo con Cueto
cuando no se adscribe a las constructivas lecciones que puede dar la historia
(p. 20). Ésta se comporta como los acontecimientos y su recuento en cualquier
ser humano: si la personalidad del sujeto es sana, las lecciones se aprenden y
cincelan el espíritu.
Culpa y coraje: Historia de las
políticas sobre el VIH/sida en el Perú, incluye una necesaria revisión
inicial de lo acontecido fuera del Perú, en particular en los Estados Unidos de
América. Sin duda, sin este enlace sería algo más difícil ubicar y justificar
algunas cosas que sucedieron en nuestro país. En la segunda parte, Cueto
describe certeramente los inicios de la epidemia en su dimensión nacional, y
“entretenidamente”, como lo advierte antes, nos ubica en realidades de aquellos
momentos que ahora podemos ver como extraordinariamente ridículas y sin
sentido, pero que no hacen más que enrostrarnos conductas sólo justificadas por
la ignorancia. Muy apropiado, en esta parte, el recuento de la labor de Raúl
Patrucco, que tan sólo por citarla se convierte, una vez más, en un homenaje al
ilustre investigador y maestro universitario.
La tercera parte, una de las más interesantes a nuestro
juicio, ilustra situaciones de opera
bufa acontecidas cuando las condiciones políticas, la operatividad del
sector salud y hasta la seguridad cotidiana estaban en su peor momento en
nuestro país, hacia fines de los ochenta y principios de los noventa. Aquí
Cueto resume consistentemente la importancia e influencia de las organizaciones
internacionales y lo determinante que es el aporte técnico en las decisiones
frente a los problemas de salud y, con mayor énfasis, en la construcción de las
políticas de salud. Difícilmente volverá a ser válida la decisión no apoyada
por el aporte epidemiológico, estadístico, de evaluación de resultados en otras
latitudes, de los avances clínicos y terapéuticos, o en la amplitud de criterio
y la tolerancia apropiadas.
En esta parte también, y ello nos involucra en lo personal,
Cueto relata los acontecimientos alrededor de las iniciativas comunitarias,
académicas e individuales, que contribuyeron al avance en la construcción de
las políticas de salud referidas al problema VIH/sida. Como muchas personas lo
harán durante la lectura, nosotros rememoramos apasionamientos incendiarios
asociados a la fundación de Vía Libre y al largo camino por conseguir lo que
gente de alrededor de los 30 años de edad puede considerar justo o importante
para su país. Aquí es donde se nota la
falta ya advertida por Cueto de un recuento mayor del aporte de las personas
afectadas por el VIH y el sida, sus familias, sus parejas, sus amigos, sus
vecinos, y el valor que eventualmente sólo la adversidad otorga, para dar el
gran paso al activismo.
Aquí, saludaremos a quienes tuvieron la generosidad de
presentarse en medios masivos de comunicación en un esfuerzo por acabar con el
estigma, y fundamentalmente por sensibilizar a la sociedad, germen de un
activismo no consolidado, pero que sin embargo fuera absolutamente válido.
Culpa y coraje... nos
presenta también los aciertos y buenos caminos tomados posteriormente, cuando
se estructura un programa nacional fuerte en lo económico, con cierto nivel de
autonomía, técnicamente competente y apoyado políticamente. No se deja de
mencionar figurativamente a uno de los mayores males nacionales: la envidia;
mas se describe, de forma ya no tan figurada, sus consecuencias. Esto, en algún
caso, confirma la situación “a la zaga” del Perú en cuanto a logros, si se la
compara inclusive con la de otros países latinoamericanos (p. 114).
Si bien en esta parte se comenta lo referido al aporte de
los gobiernos a la provisión de medicamentos antirretrovirales, no se debe
olvidar que en la perspectiva histórica, los países que mejor respondieron o
que menos consecuencias aquejaron cuando el sida apareció en Latinoamérica
fueron aquellos que tenían políticas y realidades de salud en mejores
condiciones. Buenos ejemplos de tal situación han sido Chile y Costa Rica.
Cueto describe con precisión los esfuerzos alrededor de la
posibilidad de lograr un instrumento legislativo que sea favorable para la
tarea emprendida contra el VIH/sida y las ETS, y con esto no hace más que
contribuir al orgullo que en su momento constituyó para el Perú contar con una
ley considerada como una de las más modernas y técnicas en Latinoamérica. Aquí,
si bien los protagonistas están mencionados, diremos que hubo una
extraordinaria profesional, la abogada Giuliana Lastres, asesora de la Comisión
de Salud en los tiempos de la construcción y debate de la ley, cuyo aporte y
compromiso con la labor fueron fundamentales para el éxito de la tarea.
Diremos también que Culpa
y coraje... adolece de algunas erratas y algún esporádico y mínimo dato
no congruente en las referencias. Nada de esto, sin embargo, desmerece el
trabajo extraordinario de Marcos Cueto.
Esto es sólo una discretísima llamada de atención a quienes cuidaron la
edición.
Se debe leer con atención las conclusiones del libro. Si bien éstas resultan de lo más importantes
y útiles para la tarea de construcción de políticas de salud, comprometen a Cueto
y eventualmente a otros historiadores a hacer lo propio con otros problemas de
salud. A Cueto, en particular, lo hacemos en la tarea de editar un libro que
subsuma la experiencia latinoamericana respecto del mismo tema abordado por Culpa y coraje...
Recomendamos pues la lectura de este libro y
felicitamos al autor. Concordamos con él en la afirmación de que la distancia
temporal –y eventualmente la geográfica– puede brindar la tranquilidad de
espíritu para emprender la labor histórica, en particular en un país donde el
conflicto y sus grises legionarios están a cada paso. Percibimos en esta obra,
finalmente, un compromiso ineludible con la realidad y la salud nacional, y tal
cosa, en una nación cuyos cimientos culturales están minados por la detestable
corrosión de la pobreza, es, simplemente, notable.
* Cueto, Marcos: Culpa y coraje: Historia de las políticas
sobre el VIH/sida en el Perú. Lima: Consorcio de Investigación
Económica/Facultad de Salud Pública, Universidad Peruana Cayetano Heredia,
2001.