Alfonso Panizo:

La inteligencia en democracia

Que ideele pueda entrar a las instalaciones del ex SIN sin ningún problema y encontrarnos con Alfonso Panizo en el lugar de Montesinos, y en su oficina a un lado un crucifijo y al otro Grau son todas señales de un cambio en el buen sentido. Pero ¿cuánto se ha avanzado en la desactivación de la red de Montesinos y –tema fundamental que no debemos olvidar, sobre todo en tiempos de relativa paz– cuál es el papel de la inteligencia en una sociedad democrática y cuáles los mecanismos de fiscalización?

 

¿Cómo está formada hoy la inteligencia nacional?

El Consejo Nacional de Inteligencia lo integran el director nacional de inteligencia estratégica, que hace lo que debió haber hecho el SIN que existía antes. Después está la inteligencia de las Fuerzas Armadas, la del Ministerio del Interior y de la Policía, la de Relaciones Exteriores, la del Ministerio de Economía y la del Ministerio de Educación. Además, cuando se requiere se acude a otros sistemas, por ejemplo a Energía y Minas o  Agricultura, cuando se tratan temas de ese tipo.

¿Y todo esto está funcionando?

Así es. Acá nos reunimos; se convoca al Consejo y éste se reúne aquí en la Dirección Nacional de Inteligencia Estratégica. Lo primero que hicimos fue aprobar el reglamento orgánico, el reglamento funcional; ahora estamos aprobando los objetivos estratégicos del sistema, y eso lo hacemos con la participación de todos los miembros del Consejo.

¿Cuánto se ha desactivado el famoso SIN de la época de Fujimori y Montesinos?

Totalmente. En la época de Montesinos había lo que podríamos llamar un SIN real, efectivo, eficiente; y un SIN falso, que utilizaba los elementos de inteligencia en provecho de una camarilla y no en provecho del país.

Muchas de esas personas de ese primer SIN siguen trabajando con nosotros, porque no hay razón para desaprovechar su experiencia. Ahora, el otro grupo era el de los que vivían alrededor de esto, entre los cuales se puede considerar a un grupo de más o menos 700 hombres que eran la guardia personal de Montesinos, que tenían un alojamiento atrás de estas instalaciones. De esa gente ya no hay nada. Acá había más o menos 2500 personas; ahora somos más o menos 430, 440.

También trabaja acá personal subalterno de las Fuerzas Armadas en servicio activo, sobre todo en seguridad. Personal que se va renovando, se va cambiando. El resto, todos somos civiles. Algunos que servimos antes en las Fuerzas Armadas y otros que no, pero todos somos civiles. O sea, la gran mayoría somos civiles, y estamos capacitando en la Escuela de Inteligencia Estratégica sobre todo a jóvenes civiles: a abogados, sociólogos, psicólogos que se interesan por la inteligencia, y los estamos capacitando en inteligencia.

Fujimori ha dicho que el presupuesto del SIN se ha mantenido igual que antes, cuando ya no existen las mismas necesidades. Él dice cuando ya no está el doc, cuando ya no está...

Cuando no está él...

Cuando no está él... Claro, para financiar tantas cosas que sabemos que financiaba. Pero, ¿cuál es tu respuesta frente a esa crítica que afirma que se mantiene el mismo presupuesto de antes?

Claro, él dice que se mantiene el mismo presupuesto de nueve millones de dólares. Pero como acá toda la plata que le daban era en dólares, se olvidó de que existen los soles. Los nueve millones son de soles, más o menos dos millones y medio de dólares, que es, si él sabe de matemáticas, menos de la mitad de lo que él dice que debe haberse disminuido.

Hemos disminuido personal enormemente, pero la calidad ha mejorado muchísimo, porque sí se está haciendo inteligencia, sí se está trabajando en beneficio del país; y se está trabajando con transparencia.

Antes no se sabía en qué se gastaba, porque él firmaba un decreto supremo con su primer ministro donde decía: otórguense tantos millones. Nadie sabía en qué empleaban –él y su asesor– ese dinero que se justificaba a sola firma de él y de su primer ministro. Ahora tenemos un sistema por el cual de acá no se gasta un solo centavo si no está amparado por un documento. Acá ya entró la Contraloría y ahora sí hay un Congreso que fiscaliza, y hay una comisión del Congreso que nos controla, lo que no había antes.

Ya no es un Servicio de Inteligencia como en la época de Fujimori-Montesinos. Entonces, en un país democrático, ¿cuál es, en esencia, la función del SIN?

A Dios gracias, el SIN ya no existe; vamos a llamarla la Inteligencia Nacional, para abreviar. Primero, tiene que estar orientada al desarrollo. El desarrollo no puede existir si no hay un elemento que le dé seguridad que es la defensa, y no puedes tener defensa si no tienes un desarrollo en el país que te permita mantener la defensa. Entonces, no puedes desligar uno de otro.

Ahora, en este momento, por ejemplo, el terrorismo ya no puede considerarse como algo que afecta a un solo país; estamos viendo que afecta a todos. Entonces, hay un permanente intercambio de información entre los servicios de inteligencia que permite la colaboración entre unos y otros. Tenemos que intercambiar información, apoyarnos para neutralizar el terrorismo, que es una lacra que nos afecta a todos de una forma u otra.

Además de la propia inteligencia interna del país: qué está pasando en el caso nuestro, cómo nos están afectando los grupos que todavía subsisten, cómo están afectando a las poblaciones, cómo están manteniendo todavía cultivos que a unos enriquecen y a otros empobrecen. Siempre hay necesidad de capturar información, procesarla y distribuirla para que se tomen las decisiones más convenientes para el bien del país. Eso es lo que hace Inteligencia.

Aparte del terrorismo, ¿qué otros aspectos vinculados al desarrollo?

Las necesidades de vías de comunicación: qué está pasando, por qué no podemos tener las vías necesarias, por dónde deben venir. Ése no es trabajo exclusivo del Ministerio de Transportes. Hay otros elementos que apoyan a esto. Conversaciones con las poblaciones, ver qué pasa, gente que trata de poner obstáculos al desarrollo en el país, porque eso también hay.

¿Podría plantearnos una situación concreta?

Claro. Ecología puede ser un ejemplo. Qué está pasando con eso que hablan de los ríos que están contaminados. Qué pasa cuando el pueblo cree que a través de un caño pueden salir gotas de mercurio. Es decir, la física que te enseñaron en el colegio sale de toda norma. Ese tipo de cosas: qué pasó, cómo llegó ese mercurio allí, cómo llegó a la olla.

Pero en minería hay un conflicto indudable entre la población local y la empresa por un problema con el mercurio... ¿Pero por qué eso va a involucrar al Servicio de Inteligencia y no a instituciones como el Poder Judicial?

Porque Inteligencia puede apoyar la investigación judicial. Muchas veces el Poder Judicial no tiene los alcances ni las llegadas que pueda tener Inteligencia, porque cuando llega el juez le van a contar un cuento. En cambio, Inteligencia puede obtener otro tipo de información, procesarla y dársela al juez.

¿Podemos estar absolutamente seguros de que no hay ninguna posibilidad de que la inteligencia sea utilizada en términos de persecución política o a favor del gobierno en contra de la oposición actual? ¿No ha habido ningún tipo de presión en ese sentido?

Mientras yo esté aquí, no la va a haber, y no creo que me pidan una cosa así; en el supuesto negado de que me lo pidieran, yo me iría a mi casa.

Tú eres un civil, porque ya estás en el retiro. Pero, ¿cómo contestas a quienes podrían decir que es mejor un civil puro, en el sentido de que no haya tenido pasado en las Fuerzas Armadas?

Bueno, yo no creo que las Fuerzas Armadas del Perú sean una lacra nacional, una lepra que contagia y contamina. No. Yo siempre he dicho que el aporte de la civilidad a la defensa es, entre otras cosas, participar con las Fuerzas Armadas.

Ahora, hay quienes tratan siempre de marginar a las Fuerzas Armadas por razones ideológicas de otro tipo. Ahí es diferente. Son resentimientos ocultos; en fin. Pero por lo general yo no creo que la ciudadanía diferencie entre un civil y un retirado.

En el SIN ¿la mayoría son civiles? ¿Qué porcentaje?

La mayoría son civiles; y buenísimos. En cuanto al porcentaje, en el trabajo de Inteligencia yo diría que un 70%, y el otro 30% es personal en retiro de las Fuerzas Armadas. Y los otros que están en actividad son personal subalterno de las Fuerzas Armadas y de la Policía que hacen, como te digo, trabajo de seguridad, de vigilancia; y lo hacen mejor que el civil.

Siempre ha habido un conflicto entre la inteligencia, que tiene que ser reservada, y, a la vez, cómo fiscalizar la labor de inteligencia. ¿Cómo se está llevando eso ahora?

Por ejemplo, el 70% del presupuesto era reservado. Es decir, simplemente con la firma del Presidente y del primer ministro se avalaba el gasto de ese dinero, y no se rendía cuenta a nadie. Hoy sólo el 30% son gastos reservados y todo tiene que estar sustentado con un documento que diga que se gastó tanto en tal cosa. Entonces, cuando venga la Contraloría se dirá esto fue usado de esta forma. No se le dirá el santo, pero sí el milagro.

Por otro lado, la comisión del Congreso es una subcomisión de la comisión de Defensa Interior e Inteligencia que nos puede consultar cualquier cosa, como ya lo ha hecho. Cómo estamos trabajando, qué se está haciendo o alguna información especial. Porque no puede ser que el Congreso de la República, que es la representación del pueblo, no sepa qué está pasando en su pueblo. Si así fuera, no hay democracia.

 

A Montesinos ni en pelea de perros

Alguien me contó que Montesinos, pensando en los beneficios penitenciarios a futuro, quería trabajar, y cuando le preguntaron en qué, respondió: "Bueno, yo soy el hombre que más sabe de inteligencia en el país; estoy dispuesto a compartir mi experiencia". La pregunta es: ¿has tenido algún contacto con él o con su entorno, para saber qué pasó, qué ocurrió, dónde están los equipos?

A Montesinos no lo he visto directamente ni en pelea de perros. Sin embargo, en una ceremonia que se realizó un 8 de octubre en la Escuela Naval, me dijeron: "ése es fulano"; y yo dije: "entonces yo me voy de acá, porque yo no voy a estar bajo el mismo techo que ese sinvergüenza". Y me fui. Así que nunca he cruzado nada con él. Y con el otro, con su cómplice, solamente cuando fuimos a saludarlo cuando se alojó, muerto de miedo, no sé por qué, en el Círculo Militar, cuando acababa de ser electo Presidente de la República. Lo fuimos a saludar los tres comandantes generales. Ésa fue la única vez que cambié palabras con ese individuo.

Última pregunta: ¿Te sientes reivindicado, porque tú también has sido perseguido por el régimen pasado, marginado, agredido de diferentes maneras y ahora estás en un cargo importante de poder?

No, porque lo que se hizo conmigo no es un acto de injusticia sino un acto de barbarie y, además, en todo este tiempo ha habido quien me ha dado trabajo, que ha sido la Iglesia y de una u otra manera seguí trabajando en la Marina.