Liderando  en democracia

En los últimos cuarenta años, la vida política, local y nacional, ha sido dirigida por algo menos de 120 mil peruanos, solo considerando a aquellos elegidos por votación. Cerca de mil congresistas, entre diputados, senadores y constituyentes; quince mil alcaldes aproximadamente, de provincias y distritos; y más de cien mil regidores. Por supuesto, sin considerar a las otras miles de autoridades públicas y líderes sociales. Sin certeza del camino, muchos de ellos seguro se iniciaron en la federación estudiantil, en la organización universitaria, en la asociación de pobladores, en el gremio empresarial, en el sindicato o en la federación campesina. Sin planteárselo necesariamente, se forjaron en las luchas y en las discusiones, en las plazas y en las asambleas, en la acción y en la reflexión.

 

Todos los esfuerzos sociales demandan algún tipo de liderazgo. Delegados, comisionados, coordinadores, presidentes, secretarios, encargados o responsables, cada uno con su misión particular. Pero, ¿cuántos de estos líderes, curtidos en la cotidianidad, tienen la posibilidad de alimentar su labor o su rol?

Desde hace más de quince años, el IDL comparte el esfuerzo de aportar al desarrollo de las capacidades de los actores sociales. A través de talleres, cursos, charlas y seminarios se ha brindado aliento a los esfuerzos de la sociedad civil. Apostando por la formación de liderazgos, el 2001 se constituye la Escuela de Líderes para la Democracia, que cuenta con el apoyo de National Endowment for Democracy (NED), y congrega a hombres y mujeres, jóvenes y adultos dirigentes de organizaciones sociales y campesinas, representantes de instituciones y autoridades locales. Cerca de cien líderes y lideresas, de los departamentos de Ayacucho, Huancavelica y Junín, participan de las actividades educativas que buscan fortalecer valores e incrementar conocimientos para impulsar la elaboración de agendas regionales de desarrollo, democracia y derechos humanos.

Entre el 10 y el 12 de abril realizamos la primera sesión del año en la capital ayacuchana. La agenda incorporó el análisis sobre el asunto del liderazgo y sus estilos, tema siempre interesante sobre todo en un país donde sobran las formas caudillistas y mesiánicas. Pero el encuentro también consideró la siempre necesaria reflexión sobre la realidad local, regional y de país, motivando el debate sobre algunos temas fundamentales como el proceso encargado a la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) y la anunciada regionalización. Este esfuerzo promete un nivel mayor de indagación, en el mar de opiniones y percepciones de la población de los tres departamentos, a través de talleres de diagnóstico participativo que los líderes de la Escuela realizarán como actividades de campo complementarias y que ayudarán a bosquejar algunas pistas de la agenda en búsqueda. En junio retornaremos al aula, y a este segundo grupo se unirá el primero reunido en el 2001, que iniciará las sesiones del segundo ciclo, gracias al apoyo adicional de Intermon.

Considerando que el encuentro de abril coincidió con las audiencias públicas en Huamanga y Huanta, creemos necesario compartir algo de esa reflexión a través de cuatro entrevistas con líderes participantes de la Escuela que sobre verdad y comisión tienen qué decir.

 

Orlando Janampa Gonzales

Presidente de la Asociación de Jóvenes Voluntarios Llapanchin Llaqtapar Llankasun, distrito de Sacsamarca, provincia de Huancasancos, departamento de Ayacucho.

Yo soy víctima de la violencia que ha asustado a nuestro país. Creo que la verdad primero debe ser la verdad para uno caminar con la conciencia bien limpia. Eso quiere decir que si uno no está con la verdad siempre todo lo que hacemos está mal. Para mí la verdad debe estar primero, y de esa manera todos pensar que debemos hacer todas las cosas con la verdad y no con la mentira.

¿Crees que la CVR va a encontrar esa verdad?

El trabajo de la CVR es bien sacrificado. Creo que este esfuerzo que van a hacer los comisionados sí va a encontrar, no será la verdad al cien por ciento, pero sí a un noventa por ciento de todo lo que ha pasado en nuestro país. De todo lo que sucedió, no se sabe por qué ha sucedido de esta manera y quiénes fueron los actores que han hecho esta violencia política.

¿Qué esperas de este proceso de trabajo de la CVR?

Lo que yo espero es que este trabajo que ha emprendido la Comisión siga adelante y haga público todo el trabajo que han hecho. Que no dejen de seguir por las opiniones negativas y tampoco no se dejen llevar por las represiones que vienen de un sector de nuestro país que se opone a que salga la verdad. Espero que la Comisión de la Verdad concluya su trabajo según el mandato que tienen el mes de junio del año que se viene y que haga conocer a toda la población nacional qué es lo que ha pasado y qué ocurrió en nuestro país.

Aristión Tinoco Rodríguez

Alcalde distrital de Julcamarca, provincia de Angaraes, en Huancavelica.

¿Por qué es importante conocer la verdad, por qué mejor no olvidar todo?

Más que la verdad de las víctimas, de lo que ha sucedido, habría que conocer la verdad de las causas que han originado esto y que no se vuelva a repetir o dar un espacio para que estas causas sigan manteniéndose para evitar posteriores problemas como los que han sucedido. Eso sería una cuestión que hay que poner sobre el tapete ahora.

¿Cree usted que la CVR logre encontrarla?

Por lo menos en nuestra zona, creo que no. Por un lado, hay personas o víctimas que no quieren dar su testimonio, algunos por no recordar y otros porque tampoco quieren dar el nombre o indicar quiénes han sido estas personas. En comunidades como la nuestra se guardan dentro de la familia esas cosas, porque están comprometidos muchos por la fuerza, otros tal vez por una cuestión de simpatía tanto del lado de Sendero como del lado de las Fuerzas Armadas, y han existido cruces de acciones de ambas partes. En esos términos, sea voluntariamente u obligados por el Ejército o por Sendero, es un poco difícil que se pueda encontrar toda la verdad de lo que sucedió.

¿Qué espera de la CVR?

Primero, tendría que hacer un poco más una labor de sensibilización a la población, de modo que conozcan las causas y las consecuencias de lo que les pasó y sabiendo esta situación poder encontrar la tranquilidad en las conciencias de cada uno. Que sirva también de desahogo de penas y sufrimientos. Con la CVR pareciera que se está reviviendo cómo fue antes, están recordando; entonces esto trae bastante sufrimiento en la familia, bastante preocupación para otros y también creo que esta situación está trayendo nuevamente problemas psicológicos. Nuevamente hay que ir trabajando esta cuestión de salud mental de la sociedad, fundamentalmente en los niños. Tenemos miedo de que pueda crear una crisis psicológica de las personas y una situación de violencia de autoridades hacia la sociedad o de las familias hacia los hijos. Entonces es un problema que va a repercutir fundamentalmente en la población infantil y particularmente en los niños en edad escolar.

Rosa Carmen Escobar Pacheco

Promotora de la Defensoría Comunitaria y gobernadora del distrito de Julcamarca.

¿Por qué es importante conocer la verdad, por qué no olvidarnos de todo lo que pasó en nuestro país?

Es importante investigar los hechos ocurridos desde 1980 hasta noviembre del 2000, porque muchos familiares que han sido víctimas tal vez van a llegar a saber quién ha sido el culpable de que hayan perdido a sus familiares, si los militares o los senderos.

¿Y crees que la CVR logre descubrirla?

Nosotros tenemos entendido que la Comisión de la Verdad va a llegar a investigar los hechos sucedidos, pero tenemos una duda. Como dicen, de repente va a quedarse por la mitad. Esta CVR ha venido trabajando 18 meses y hasta ahora no vemos el avance, hasta dónde va a avanzar; no sabemos si realmente va a llegar al final y tenga una conclusión.

¿Qué esperas de la Comisión?

Espero que la Comisión de la Verdad llegue a los distritos. En Julcamarca hemos tenido a la CVR con un equipo móvil que ha llegado, pero estaban instalados en Julcamarca. No solo ahí ha sido la zona afectada: hay distritos como Santo Tomás de Pata, Ticsa, Chincho, Congalla que también han sido las zonas más afectadas. No han llegado a los sitios más afectados, han estado en Julcamarca y recogido testimonios de unas cuantas personas. Ese equipo móvil debería llegar a todos los sitios afectados para así recoger más testimonios.

César Augusto Villavicencio Atienza

Huancayo, Junín. Secretario general de la Alianza Humanista Juvenil, secretaria nacional de Derechos Humanos de la Federación de Estudiantes del Perú.

¿Por qué debemos conocer la verdad? ¿No es mejor olvidar?

Debemos conocer la verdad porque los hechos que han sucedido, crímenes de lesa humanidad como ejecuciones extrajudiciales, torturas, desapariciones, no deberían quedar impunes. Hay responsabilidades individuales como también institucionalizadas, como las Fuerzas Armadas, los paramilitares, los ronderos y los subversivos, que han incurrido en estos crímenes, y deberíamos tratar de saber la verdad de lo que ha sucedido y que estos hechos no vuelvan a ocurrir. El objetivo sería que estos crímenes de lesa humanidad queden en un informe final, como historia para que toda la población peruana tenga conocimiento. Debe quedar como una memoria colectiva, como memoria histórica para que no olvidemos lo que pasó.

¿Crees que la CVR logre encontrar esa verdad?

Sabemos que las personas que están en la CVR son las personas más idóneas. Muchos de ellos están vinculados con el trabajo de los derechos humanos; hay personas que ya han estado trabajando estos temas, y creo que son las personas más adecuadas para que puedan asumir con toda responsabilidad la labor. Creo que a la sociedad ahora nos queda apoyar a la CVR. Para que la sociedad civil tome plena participación necesitamos de cada uno de nosotros y de nuestras instituciones.

¿Qué esperas de la Comisión?

El informe. Saber las recomendaciones que se hacen respecto a las reparaciones. Supongo que también propondrán algunos planes de desarrollo, de cómo se puede apoyar a través de las reparaciones que se pudieran dar. Sabremos la verdad por lo menos de algunos casos, de los que han sido más fuertes o casos tipo. Que sepamos la verdad de qué personas estuvieron vinculadas a los crímenes. Las recomendaciones que se den con respecto a las modificaciones legales y sobre los requisitoriados en particular, que en muchas partes rurales están a la espera. Y que el Estado asuma su compromiso de que las recomendaciones de la Comisión de la Verdad van a ser vinculantes y no sea solamente una declaración lírica, sino que la hagan eficaz.

Miguel Lévano Muñoz  es sociólogo, responsable de la Escuela de Líderes para la Democracia.