Una vez más el clima se ensaña con territorios y poblaciones
del Perú y, como siempre, los más pobres son los que llevan la peor parte.
Nuestra solidaridad con los peruanos y peruanas que lo han perdido todo como
consecuencia de las heladas que se están produciendo en el sur del país.
Agradecemos al equipo de la Vicaría de Solidaridad, Prelatura de Sicuani, su
testimonio y análisis de cómo se está viviendo la tragedia.
Conocemos
como provincias altas del Cusco a las provincias de Canchis, Canas, Espinar y
Chumbivilcas, zonas agrestes, frías, de difícil geografía y en algunos casos de
escaso acceso por falta de vías de comunicación, y de muchas necesidades
básicas insatisfechas. Estas provincias reúnen importante población campesina
asentada entre los 3500 y 4800 msnm, y es aquí donde los daños provocados por
el friaje último son elevados. Si no, evaluemos algunos datos a la luz de los
acontecimientos.
La situación de
la población en las diferentes comunidades altas de la provincia de Canchis,
por ejemplo, es preocupante. Once días de nevada con vientos fuertes e
inusuales están causando infecciones respiratorias agudas tanto en los niños
cuanto en los adultos. Asimismo, esta situación se ve agravada por la falta de
leña para preparar sus alimentos. Como es sabido, la población de estas zonas
utiliza el estiércol del ganado (bosta) como energía para producir fuego y
preparar sus alimentos. Hoy se carece de este elemento, lo que torna su
situación aún más precaria. Estas comunidades se encuentran sobre los 3800 msnm
y la mayoría carece de servicios básicos.
El Ministerio de
Salud, que está realizando visitas a estas zonas altas, ha informado que se
cuenta con una dotación de medicamentos para atender a la población que sufre
enfermedades respiratorias. Asimismo, indicaron que el personal está alerta
para responder a cualquier emergencia.
Según el informe
de Defensa Civil, hasta el momento han fallecido tres personas a consecuencia
del friaje en las comunidades de Sibina Sallma del distrito de Pitumarca, y en
el distrito de Maranganí, dos personas de las comunidades de Quenamari y
Tanihua.
La
nieve ha cubierto todos los pastizales que forman plataformas de hielo y nieve
seguidas de heladas, que no dejan que la nieve se descongele causando friaje en
las comunidades altas del distrito de Maranganí y Pitumarca. Esta situación
está ocasionando pérdidas incalculables a corto y largo plazo en la ganadería
campesina; solo en la comunidad de Sallani, del distrito de Pitumarca, se ha
informado de 1620 abortos de alpacas, lo que hace un total de 24 por ciento, y
un 23 por ciento de mortandad entre crías y adultos. Estas cifras siguen
subiendo por falta de asistencia.
Cusco
es uno de los departamentos con mayor población de camélidos sudamericanos:
cuenta con 375 mil alpacas. En estos momentos se calcula que hay 100 mil
animales enfermos y se han producido 20 mil abortos. Hasta el momento no se
tiene una cifra exacta de mortandad por el inclemente clima.
Asimismo, según
encuestas levantadas por el Consejo Nacional de Camélidos Sudamericanos
(CONACS-Cusco) en la provincia de Canchis, en los distritos de Pitumarca,
Sicuani, Maranganí y Checacupe se encuentran 77 112 alpacas y 10 836 llamas en
situación de riesgo. De la misma manera, en la provincia de Espinar hay
44 500 alpacas y 15 500 llamas en situación de riesgo; en la provincia de
Chumbivilcas,
13 800 alpacas y 4000 llamas en la misma situación. Estas cifras son preocupantes
cuando no se logra hacer llegar el apoyo en antibióticos, reconstituyentes y
vitaminas para estos animales, además de alimentación. Parecida es la situación
en las demás provincias altas. Se ha dado a conocer que han muerto más de 32
mil animales entre alpacas, llamas, ovinos y vacunos (según la Dirección
Regional de Agricultura); y según la IV Región de Defensa Civil, el número de
personas afectadas por la ola de friaje en las provincias altas del
departamento del Cusco se ha incrementado a 23 180 afectados (ambos datos al 20
de julio último). En lo que se refiere a cultivos, se han perdido más de 2000
hectáreas con cultivos de cebada, trigo, maíz, habas y avena; en Canchis se han
dañado 1125 hectáreas; en Canas, 61 hectáreas; y se ha anunciado que se vendrá
una segunda ola de friaje.
En este sentido, se han emprendido diversas acciones de
ayuda a los afectados, hermanos campesinos de provincias altas del Cusco. Como
equipo Vicaría estuvimos de paso por las partes altas entre las provincias de
Espinar y Chumbivilcas y pudimos constatar mucho de esta situación por la
presencia permanente de gruesas capas de hielo y nieve.