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P o l i t i c a s
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Visite:
Comisión de
la Verdad
y Reconciliación |
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Aportes del movimiento de
Derechos Humanos
a la Comisión de la Verdad
Principales logros
· El IDL –como parte del movimiento de derechos humanos- en el contexto de la primera etapa de la transición democrática, desarrolló una campaña pública dirigida a demandar la creación de la Comisión de la Verdad como un camino privilegiado para procesar y resolver adecuadamente veinte años de guerra interna que supuso la grave violación de los derechos humanos de miles y miles de peruanos inocentes, en especial, campesinos y campesinas de las zonas de extrema pobreza del país.
Gracias a dicha campaña el Gobierno de Transición creó mediante Decreto Supremo la Comisión de la Verdad, integrada en términos generales por personalidades con sensibilidad a los derechos humanos y los valores democráticos.
· Ya durante el Gobierno de Alejandro Toledo, el IDL –junto con otras organizaciones de derechos humanos- impulsó el inicio real de las labores de la Comisión de la Verdad.
· De esta manera, hemos logrado que la Comisión de la Verdad pase a ocupar un lugar central en la agenda nacional pendiente referida a la guerra interna que vivió el país por dos décadas: verdad y justicia y no a la impunidad en materia de derechos humanos y reparación a las víctimas de tales violaciones.
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Fundamentación
El proceso que se inicia con la Comisión de la Verdad es fundamental para procesar y resolver adecuadamente la agenda pendiente con el pasado, referida a las graves violaciones a los derechos humanos que sufrieron miles y miles de peruanos y peruanas, sobre todo campesinos y campesinas inocentes de zonas de extrema pobreza.
· Nos ayudará a que experiencias como las de Sendero luminoso y el MRTA no se repitan nunca más. A entender cómo un grupo como Sendero Luminoso nos llegara a hacer tambalear como país, a aprender las lecciones de las respuestas y estrategias aplicadas que desde el Estado resultaron inútiles y hasta contraproducentes y, a su vez, cuáles fueron los aciertos que lograron cambiar el curso de la guerra interna.
Hay que tomar en cuenta que los crímenes de los grupos armados insurgentes fueron tan importantes en términos cualitativos y cuantitativos como los que cometieron agentes del Estado. Sendero Luminoso repudiaba expresamente la idea de derechos humanos y actuaba en consecuencia. A pesar que los grupos armados han sido sancionados a través de detención y condena de muchos de sus miembros, queda pendiente el establecimiento de sus responsabilidades históricas.
· Contribuirá a impedir que este tipo de violaciones a los derechos humanos no vuelvan a ser un dato cotidiano.
· Porque hay muchos peruanos y peruanas, víctimas de la violencia de ambos lados, que están a la espera de verdad, justicia y reparación. Al respecto, la mitad de los 30,000 muertos de la guerra interna fueron personas total y absolutamente ajenas al conflicto: cerca 5,000 desaparecidos, miles de inocentes torturados o en prisión, cientos de pueblos enteros destruidos, varios cientos de miles de campesinos desplazados.
· Porque será la primera vez que hagamos una introspección de cómo actuamos todos, como país: autoridades, clase política, medios de comunicación, militares, policías, Iglesias, gremios, jueces, organismos de derechos humanos, etc.
· Porque podremos identificar y revertir las huellas que en nuestra manera de pensar y actuar dejó tanta violencia. Hay que construir una memoria histórica basada en la verdad y no en la versión tan distorsionada de Fujimori y de Montesinos, que es también de sectores importantes –tal vez mayoritarios- de militares y policías.
A diferencia de otros países de América Latina –donde la reconciliación pasó en mucho por procesar y superar lo que pasó entre quienes estuvieron de un lado u otro del conflicto, aquí la situación es diferente; se trata mas bien de procesar una reflexión colectiva sobre nuestras debilidades como nación que permitieron, toleraron y hasta alentaron que fenómenos moustruosos puedan haberse desarrollado entre nosotros. Las reconciliación así entendida, pasa mas bien por la conciencia de lo que pasó y por qué pasó.
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Objetivo general
Acompañar desde la Sociedad Civil este proceso iniciado por la Comisión de la Verdad, en doble clave: por un lado, apoyando su trabajo y, por otro lado, fiscalizando permanentemente su actuación desde la perspectiva que la verdad, justicia y reparación a las víctimas, son la base para una auténtica reconciliación nacional.
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Objetivos específicos
· Sensibilizar a la opinión pública nacional en general y a la población afectada por la violencia en particular, en relación a la importancia de la Comisión de la Verdad para una auténtica reconciliación nacional basada en la verdad, justicia y reparación.
· Informar a la población afectada por la violencia sobre las facultades y límites legales de la Comisión de la Verdad y la verdadera naturaleza de su trabajo.
· Investigar, recopilar información y pruebas, identificar víctimas, familiares y testigos y construir casos paradigmáticos a ser presentados ante la Comisión de la Verdad y, eventualmente, a ser denunciados y patrocinados judicialmente.
· Que las perspectivas de interculturalidad, de género y psicosocial estén presentes en todas y cada una de las acciones o actividades que realicemos sobre la Comisión de la Verdad.
· Que todas las actividades educativas que llevemos a cabo en las zonas afectadas por la violencia, se conviertan en un canal privilegiado, por un lado, para informar y sensibilizar a la población afectada y, por otro lado, para recoger testimonios y la opinión y demandas de las víctimas.
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Estrategia de intervención y actividades
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Diseñar, elaborar y difundir programas de radio y de televisión, tanto a través de los medios de comunicación propios como a través de otros, de información y debate en torno a la Comisión de la Verdad, en español, quechua, aymara y ashaninka.
· Diseñar, elaborar y difundir programas educativos, tanto audiovisuales como escritos, en torno a la Comisión de la Verdad, en español, quechua, aymara y ashaninka.
· Incorporar en todas y cada una de nuestras actividades educativas –muchas de las cuales se realizan en las zonas de población afectada por la violencia- un módulo de sensibilización, información y reflexión en torno a la Comisión de la Verdad.
· Investigar, documentar y denunciar ante la Comisión de la Verdad o ante las autoridades judiciales, casos paradigmáticos de violación de derechos humanos en el marco de la guerra interna que vivió el país.
· Elaborar y difundir informes sobre problemas jurídicos que surjan en torno a la Comisión de la Verdad.
· Participar en espacios de coordinación y diálogo, tanto con los comisionados como con los diversos equipos de trabajo de la Comisión de la Verdad.
· Participar en espacios de coordinación y diálogo con otros organismos de derechos humanos, instituciones de Iglesia, organizaciones sociales o de desarrollo local, parlamentarios, jueces, fiscales, funcionarios públicos, gobiernos locales, entre otros, en torno a la Comisión de la Verdad.
· Desde la revista Ideele y el Ideele email, contribuir permanentemente a reflexionar en torno a las diversas alternativas de solución judicial, política, social y ética, a las violaciones a los derechos humanos y a los problemas que como país contribuyeron a ello y que la Comisión de la Verdad se va a encargar de visibilizar.
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