LOS INOCENTES INDULTADOS

1996

En el año 1992 se aprobó en el Perú una legislación antiterrorista que atentaba contra los derechos y garantías fundamentales de los ciudadanos, la cual generó una serie de injusticias que desencadenaron en una significativa cantidad de inocentes en prisión. Se debía entonces, a partir de 1993, generar un sistema que pudiera corregir aquellas injusticias originadas a raíz de la mentada legislación.

Si la idea de la revisión de los casos en los que se había cometido injusticias contra los ahora presos era obtener la absolución de estos, lo que correspondía era una revisión de ellos por una instancia jurisdiccional institucionalizada. Se realizó entonces una campaña para lograr este objetivo, pero no hubo el consenso político requerido, ya que no se promulgó una ley que permitiera que la Corte Suprema, instancia idónea para la revisión de los casos, afrontara la situación. Los miembros de la Corte, por su lado, tampoco dieron señales de colaboración en este sentido.

Es así como tomó fuerza la idea del indulto. A pesar de que esta idea de perdonar a los inocentes resultaba absurda, porque era el Estado quien más bien debía pedir perdón por el error de tenerlos en prisión, se entendió que “mejor injustamente indultado que injustamente preso”.

Se diseñó entonces un mecanismo de ejecución del indulto por el cual personalidades de reconocidas como Jorge Santistevan, Defensor del Pueblo, y el padre Hubert Lanssiers, formarían una comisión destinada a “indultar” a aquellas personas injustamente presas. El mecanismo fue aprobado por consenso y en cuatro meses ha permitido que 110 personas recuperen su libertad, una muestra de la magnitud del problema.

La presente publicación va dirigida a avanzar hacia una solución integral del problema de los inocentes en prisión. Para ello se plantea una propuesta sobre efectos jurídicos complementarios y beneficios adicionales en relación con las personas que vienen siendo indultadas o favorecidas con el derecho de gracia. Además, se presenta una muestra significativa de casos en los que se ha otorgado el indulto o derecho de gracia, mostrando un universo revelador de casos que pueden sustentar solicitudes de indulto similares o establecer criterios y pautas para encontrar más errores.

Para terminar, los casos van acompañados de los testimonios de los propios afectados muy expresivos del drama que han vivido, de la felicidad que han experimentado al haber recuperado la libertad y de las complejas dificultades que todavía enfrentan.