VIOLENCIA Y DELICUENCIA EN PACHACAMAC
Isaías Rojas

Carlos Rivera

El problema de la seguridad ha sido una constante en el Perú. Sin embargo, en las últimas décadas se incrementó sobre manera este fenómeno producto del surgimiento y desarrollo de la violencia política. La ofensiva terrorista dejó una estela de muerte y violencia política que llegó a plasmarse en constantes atentados.

La respuesta del estado fue básicamente restirgir libertades individuales, práctica cotidiana en los estados de emergencia, y se delegó en las Fuerzas Armadas la lucha subversiva. Prácticas reñidas con la defensa de los derechos fundamentales de las personas enmpezaron a salir a la luz.

En este terreno de desazón creciente que se abre paso un sentido común ciudadano que se presenta tolerante con el autoritarismo que parece asumir la violación de los derechos humanos como un mal necesario para controlar la violencia terrorista, que hasta parace identificar eficacia con ausencia del derecho e insitituciones que controlen el poder.

Luego de la captura de Abimale Guzmán y de otros importantes dirigentes de la subversión marca un giro radical en el proceso de la violencia política. A partir de entonces la actividad terrorista tiende a disminuir ostensiblemente hasta estabilizarse en un nivel muy bajo.

Paradójicamente, el control de la actividad terrorista por parte del Estado tiene como correlato la aparición de una nueva amenaza a la seguridad, la criminalidad y la vilencia urbana. Del mismo modo, se generalizan otras fuentes de inseguridad con la aparición de formas de violencia urbana indiscrimanada como “las barras bravas”, las pandillas juveniles o los “pirañitas” que asolan barrios y calles de zonas preferentemente marginales.

Lima y las principales ciudades del país se hacen cada vez más inseguras para su habitantes y el miedo pasa a ser el pan de cada día. La preocupaci{on de los ciudadanos por su seguridad personal y la de sus familias crece aceleradamente.

Ello además se ve potenciado por la sensación de desprotección de parte de los organismos del estado encargados de administrar el orden y el sistema penal. Se percibe la sensación de que tales organismos no están respondiendo adecuadamente al desafío de la criminalidad y se muestran ineficientes.

En consecuencia, mientras que por un lado la gente empieza a manifestar seguridad respecto al problema de la violencia política y a sentir que lo peor ya pasó, empieza a desarrollar nuevos temores en relación a la delincuencia y la violencia urbana.

El objetivo fundamental de esta investigación consiste en hacer una levantación de información y formulación de hipótesis de trabajo sobre las formas cómo se presenta el problema de la inseguridad ciudadana en el escenario de la pos-guerra.

Este informe dedica una primera parte a ubicar el escenario de estudio; en la segunda parte presentamos un análisis sbre las formas en las que se está presentando la violencia urbana y la delincuencia común, una tercera parte de la manera cómo se está enfrentando el problema desde la Policía Nacional, la organización vecinal y el gobierno local.