El colapso súbito y absoluto del autoritarismo en el Perú le ha abierto al país la posibilidad de enfrentar sus problemas de una
manera radicalmenente diferente y estamos ante una oportunidad histórica para iniciar cambios de fondo en el país.
La refundación institucional democrática del Perú va ser una tarea compleja y se va a mover en un delicado balance entre el
tratamiento adecuado del pasado y la construcción hacia futuro.
El rol del fiscalización y propuesta desde la sociedad va ser más importante que en otros procesos por la extrema debilidad e
inconsistencia de los partidos políticos.
En la primera etapa de la transición se lograron avances importantísimos que sientan las bases para de la segunda etapa de la
transición.
Los retos de la nueva etapa son si cabe más complejos porque se dan en un contexto de altísimas expectativas y demandas de la
población por resultados inmediatos combinadas con un escenario nacional e internacional que complica atender las expectativas.