A un año del asesinato de Quinto Inuma Alvarado, líder kichwa y apu de la comunidad de Santa Rosillo de Yanayacu
Este 29 de noviembre se cumple un año del asesinato de Quinto Inuma Alvarado, líder kichwa y apu de la Comunidad de Santa Rosillo de Yanayacu. El móvil de su muerte fue su férrea defensa del medio ambiente y su constante denuncia de la deforestación de grandes extensiones de terreno de su comunidad ante el Ministerio Público.
La crueldad con la que se asesinan a personas defensoras del medioambiente y sus activos naturales obedecen a diversas causas estructurales, como un corrosivo modelo extractivista, los inescrupulosos “empresarios” que no dudan en eliminar a sus “adversarios” que les resultan incómodos para sus fines ilícitos, a las que se suman la desprotección y el abandono institucional que padecen muchas comunidades amazónicas en defensa de sus recursos y territorios. Este no es un caso aislado. Se tiene documentado que, a la fecha, hay más de 30 defensores ambientales asesinados.
Quinto Inuma Alvarado, a pesar de que contaba con medidas de protección otorgadas por el Estado a través del Ministerio de Justicia, fue asesinado violentamente con cinco impactos de bala en presencia de su familia, cuando regresaba a su territorio, luego de haber participado en el “Encuentro Nacional de Defensores Ambientales” en Pucallpa. Este hecho fue ejecutado por los imputados Limber Ríos Ruiz, Genix Saboya Saboya, Jerrly Saboya Saboya, Segundo Villalobos Guevara y Belustiano Saboya Pisco, quienes, obedeciendo un plan criminal, concretaron su muerte. Cabe reflexionar y preguntarse si estas medidas de protección que otorga el Estado son eficientes. La realidad nos dice que no.
Sobre este hecho, ya se encuentran recluidos en el penal cumpliendo 18 meses de prisión preventiva los imputados Limber Ríos Ruiz, Génix Saboya Saboya, Jerrly Saboya Saboya y Segundo Villalobos Guevara, pero aún queda pendiente la captura del imputado Belustiano Saboya Pisco, para quien el Ministerio Público ha solicitado al Juez Víctor Alcocer del Noveno Juzgado de Investigación Preparatoria Nacional que se le declare Reo Ausente y se disponga su captura al mantenerse hasta la fecha en la clandestinidad.
También este caso viene siendo observado por organismos internacionales, como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que concedió medidas cautelares a la familia de Inuma Alvarado y a los integrantes de la comunidad de Santa Rosillo de Yanayacu por estar expuestas a un entorno de alto riesgo por el avance de las economías ilegales, como la tala ilegal. Además, la Relatoría Especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), a inicios de año, también expresó su profunda consternación por el asesinato del líder kichwa y solicitó al Poder Ejecutivo información sobre las acciones realizadas para proteger a los miembros de la comunidad tras el asesinato del apu Inuma Alvarado, pero la respuesta se hizo esperar por varios meses, exponiendo visiblemente la inacción del Estado.
Ante la situación de alto riesgo que aún se mantiene el hijo y la viuda del apu Quinto Inuma, solicitaron a la Tercera Fiscalía Supraprovincial Corporativa Especializada contra la Criminalidad Organizada – Tercer Equipo que se realicen las coordinaciones con las autoridades policiales u otras, para que establezcan un plan de seguridad que lleve a minimizar los riesgos para el entorno familiar y comuneros de la Comunidad Nativa Kechwa de Santa Rosillo de Yanayacu, pues, pese a que el Poder Judicial otorgó medidas de protección en su favor y para los integrantes de su Comunidad, no fueron notificados sobre el alcance de ellas y al ser un proceso reservado se tuvo nulo acceso al contenido de las mismas.
Además, se puso en conocimiento nuevos hechos que ponen en peligro la vida del señor Manuel Inuma Alvarado, hermano del agraviado, quien es apu de la comunidad, y el señor Winston Tapullima Mozambite, quien se desempeña como jefe de la ronda comunal, siendo ellos objetos de amenazas y seguimiento por parte de personas desconocidas, quienes llaman insistentemente a sus celulares y transitan cerca a sus domicilios. Ante este escenario de peligro, los comuneros han informado de estos hechos en la asamblea comunitaria, por lo que esta situación debe ser investigada por las autoridades correspondientes y evitar que se repita el terrible desenlace de hace un año, en que se produjo la muerte del apu Inuma Alvarado.
La esposa e hijos del apu Quinto Inuma y la señora Axeldina Barbarán esperan que este crimen no quede impune y exigen celeridad en el proceso penal, al existir diversos pedidos del Ministerio Público pendiente de resolver por el Poder Judicial, por lo que existe un latente retraso en la búsqueda de justicia. Además, porque no se le brinda una protección integral al entorno familiar y comunal del apu Quinto Inuma que lleve a reducir el riesgo para su vida. Su legado en defensa del medio ambiente debe continuar.
