ACNUDH se reúne con federaciones indígenas FENACOKA y FECONAU en defensa de sus territorios y el ambiente

ACNUDH se reúne con federaciones indígenas FENACOKA y FECONAU en defensa de sus territorios y el ambiente

El pasado 23 y 24 de junio, en la ciudad de Pucallpa, la Misión Técnica en el Perú de la Oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) se entrevistó con representantes de la Federación Nativa de Comunidades Kakataibo (FENACOKA), la Federación de Comunidades Nativas del Ucayali y Afluentes (FECONAU) y el Instituto de Defensa Legal (IDL). Los encuentros tuvieron como propósito conocer de primera mano el trabajo que ambas organizaciones realizan en la defensa de los derechos humanos de los pueblos indígenas amazónicos, así como el desempeño del Estado peruano en materia de protección a defensores indígenas de derechos humanos.

Durante las conversaciones, los líderes y lideresas indígenas compartieron su preocupación sobre los diferentes problemas latentes que enfrentan para proteger sus territorios y bienestar frente al avance de economías ilegales. Según denunciaron, estos no solo causan la degradación de los suelos y ecosistemas amazónicos, sino que crean un escenario de violencia, corrupción y criminalización indebidamente atendido por las autoridades responsables del Estado. Este problema afecta por igual a las comunidades shipibo-konibo, asháninka, isconahua y awajún que representa FECONAU, así como al pueblo kakataibo que dirige FENACOKA.

Dentro de las problemáticas mencionadas, se hizo hincapié en la extensión que las organizaciones criminales de cultivo de hoja de coca vienen alcanzando en sus territorios por medio de la instalación de campamentos, carreteras y relaciones laborales informales que amenazan directamente la seguridad de los defensores indígenas en las regiones de Ucayali y Huánuco, como ocurre en comunidades indígenas como Flor de Ucayali (Callería, Coronel Portillo) y Unipacuyacu (Codo de Pozuzo, Puerto Inca).

“Sabemos que el gobierno sólo actúa para apagar la emergencia del momento, lo usan como oportunidad política. Ya hemos agotado todas las opciones y no nos queda otra opción que recurrir a nuestra justicia indígena”, afirmó Herlin Odicio Estrella, presidente de FENACOKA.

Asimismo, también se resaltó la presencia de actividades extractivas, ya sea a partir de minería ilegal o la agroindustria de palma aceitera, que no solamente produce daños ambientales y deforestación, sino que en algunos casos se aprovechan de la corrupción y la precariedad institucional para justificar su presencia de territorios indígenas y la propia evasión de la justicia. Al respecto, dirigentes de FECONAU mencionaron el caso de Santa Clara de Uchunya (Nueva Requena, Coronel Portillo) como emblemático sobre la impunidad por denuncias ambientales y de crimen organizado en el sector palmicultor.

“La palma aceitera divide a las comunidades, manipula y tiene mucho poder. Hemos utilizado nuestras opciones de denuncia y no tenemos respuesta del gobierno. Somos simples mortales, en comparación con el poder de las empresas que son inalcanzables”, señaló Graciela Reátegui Mori, presidenta de FECONAU.

Finalmente, ACNUDH tomó nota de las percepciones y experiencias que expresaron las autoridades indígenas, expresándoles su respaldo al trabajo de defensa de derechos humanos que realizan FECONAU y FENACOKA. En ese sentido, se comprometieron a visibilizar sus demandas frente al Estado peruano, con miras a fortalecer sus políticas públicas destinadas a la protección de las personas defensoras de derechos humanos, así como las relacionadas con su bienestar y el desarrollo sostenible de la Amazonía.

(Con la colaboración de David Badillo)

 

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