Organizaciones indígenas demandan al Gobierno Regional de Ucayali por construcción de carretera que favorece la tala ilegal

Organizaciones indígenas demandan al Gobierno Regional de Ucayali por construcción de carretera que favorece la tala ilegal

Créditos de foto: Upper Amazon Conservancy (UAC)

 

Un grupo de organizaciones indígenas presentó una demanda de amparo contra el Gobierno Regional de Ucayali para exigir que se detenga la construcción formal de la carretera Nueva Italia – Puerto Breu (UC-105), implementada ilegalmente por madereros y narcotraficantes, sin estudio de impacto ambiental y sin consulta previa. En la actualidad, esta vía es una trocha en expansión, con la que se busca llegar a la frontera con Brasil.

La demanda ha sido presentada por la Organización Regional AIDESEP Ucayali (ORAU) y la Asociación de Comunidades Nativas para el Desarrollo Integral de Yurua, Yono y Sharakoiai (ACONADIYSH), con el patrocinio del Instituto de Defensa Legal (IDL) y el apoyo de Upper Amazon Conservancy (UAC).

Se trata de una respuesta a la creciente preocupación de comunidades nativas asentadas en los distritos de Yurua y Tahuania, provincia de Atalaya, en la región Ucayali, por la carretera Nueva Italia – Puerto Breu, cuya apertura ilegal implicó el desbosque de unas 7160 hectáreas, según datos del Ministerio de Ambiente. La autopista, además, representa un peligro para pueblos indígenas en situación de aislamiento y contacto inicial (PIACI).

Asimismo, desde el Congreso de la República se han presentado iniciativas para formalizar la construcción de la carretera y declararla de interés nacional, como el Proyecto de Ley 06960/2023-CR. En la demanda, las comunidades nativas señalan que esa propuesta legislativa pretende una formalización forzosa. En los hechos, la norma facilitaría el acceso y la expansión a grupos criminales, como narcotraficantes, madereros ilegales y colonos, cuyas actividades afectan el medio ambiente y a pueblos indígenas propietarios de estas zonas.

“Lamentablemente, en el Perú se están construyendo carreteras ‘ilegales’ que no cuentan con permiso de desbosque y estudio de impacto ambiental. La carretera nueva Italia – Puerto Breu no va a beneficiar a las comunidades nativas. Por el contrario, va a contribuir a la deforestación de los bosques amazónicos. Esta carretera constituye, además, una amenaza de violación de los derechos los pueblos en aislamiento que viven en la Reserva Indígenas Murunahua”, detalla Maritza Quispe, abogada del IDL.

“Esta demanda constitucional, presentada por organizaciones indígenas, busca que se ordene al Gobierno Regional de Ucayali que se abstenga de continuar impulsando la construcción de esta carretera, por violación de una serie de derechos colectivos de los pueblos indígenas, principalmente, del derecho fundamental a un ambiente sano y equilibrado”, agrega.

 

Alarmante amenaza al medio ambiente

Una investigación del Proyecto de Monitoreo de la Amazonía Andina (MAAP) determinó que, entre 2001 y 2021, el tramo de la vía que va de Nueva Italia a Antami generó una deforestación de, aproximadamente, 7000 hectáreas. A ello se suma que, como demuestran investigaciones científicas en bosques tropicales y en la Amazonía, un margen de 5 km a cada lado de una carretera suele ser deforestado y degradado.

El reporte del MAAP sostiene, además, que casi la mitad (46%) de la deforestación corresponde al período entre 2019 y 2021. Las cifras reflejan una aceleración considerable del desbosque en las zonas aledañas a la carretera, que a día de hoy sigue en aumento y se agudizaría aún más con la construcción formal de la vía. La zona de impacto a 5 km de cada lado de la trocha alcanza 444340 hectáreas en junio de 2024.

Con base en diversos estudios científicos, la demanda presentada por ORAU y ACONADIYSH sostiene que esta degradación de los bosques impacta de forma negativa en la ecología, el clima y los patrones de vida de los pueblos originarios amazónicos. Además, reduce la biodiversidad y afecta los hábitats de organismos terrestres y acuáticos. En términos de impactos climáticos, asimismo, produce una reducción de reservas de carbono y un alarmante aumento de emisiones de gases fósiles.

 

Demanda busca proteger a comunidades

La construcción de esta carretera afecta a las comunidades nativas de Alto Tamaya Saweto, Sawawo Hito 40, Nueva Esperanza de Cumaria, Santa Ana, Flor de Chengari, Mapalja, Puerto Esperanza de Sheshea, Parantari, Nueva Shahuaya, Santa Rosa, El Dorado, Nueva Victoria y Shoniro. Todas en la región Ucayali. Pero no son las únicas.

La autopista también representa una amenaza para pueblos indígenas en situación de aislamiento (PIA) de la reserva indígena Murunahua, ubicada en la cercanía del área de influencia de la carretera, en la provincia de Atalaya. Los grupos que habitan en dicha reserva se encuentran en un contexto de especial vulnerabilidad, pues viven apartados del resto de comunidades. Por ello, sus territorios se consideran intangibles y deben ser protegidos.

Por otro lado, la presencia de economías ilegales en las zonas cercanas a la trocha ya existente pone en riesgo la vida de defensores ambientales e, incluso, ha significado la muerte de líderes indígenas. El caso Saweto, en el que cuatro defensores ashaninkas fueron asesinados por madereros, fue una lamentable muestra de la violencia a la que están expuestas las comunidades acechadas por delincuentes en Ucayali.

 

Formalización forzosa

La trocha que marca el camino de la carretera Nueva Italia – Puerto Breu ha sido construida por criminales dedicados a actividades ilícitas, como el narcotráfico y la tala ilegal. En un reportaje del medio Mongabay Latam, comunidades indígenas que se encuentran en la frontera entre Perú y Brasil denunciaron los problemas que les trae esta vía.

En sus testimonios, miembros de las comunidades mencionaron la tala ilegal de madera, la aparición de cultivos ilegales de hoja de coca y pistas de aterrizaje clandestinas para el narcotráfico. Todas estas actividades encontrarían un camino formal para sus operaciones en la construcción de la carretera.

Como advierte la demanda, las carreteras amazónicas suelen expandirse informalmente, sin procesos formales, ni consulta previa a las comunidades indígenas, ni evaluaciones de impacto socioambiental. La expansión de estas vías suele seguir un ciclo progresivo que luego conducen a su formalización.

Por todo ello, es urgente que las autoridades actúen de inmediato en defensa de los pueblos indígenas y que el Gobierno Regional de Ucayali se abstenga de continuar la construcción de la propuesta de carretera Nueva Italia – Puerto Breu.

 

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