Comunidades awajún del Cenepa se reúnen para acordar erradicar las dragas de minería ilegal

Comunidades awajún del Cenepa se reúnen para acordar erradicar las dragas de minería ilegal

Alan Benavides – IDL

En la escuela de la comunidad indígena Huampami, en la provincia Condorcanqui en la región Amazonas, se celebró la asamblea extraordinaria de la Organización de Desarrollo de las Comunidades Fronterizas del Cenepa (Odecofroc), donde unas ochenta personas entre dirigentes de otras comunidades de la etnia awajún, junto a autoridades locales, representantes de la sociedad civil así como del Instituto de Defensa Legal y el Gobierno Territorial Autónomo Awajún (GTAA), condenaron enfáticamente la minería ilegal y sus dramáticas consecuencias como la contaminación de sus territorios, entre otros puntos.

Más de setenta dragas que extraen toneladas de tierra del lecho del río Cenepa se pueden contar a lo largo del recorrido, enturbiando las aguas donde los indígenas nadan y pescan. Incluso la navegación se ha vuelto dificultosa, las lanchas ya no pueden surcar a toda velocidad porque las actividades de las mafias de minería ilegal han alterado la profundidad del lecho fluvial.

Un veinteañero Dante Sejekam Espejo, natural de la misma comunidad Huampani, es el flamante presidente de Odecofroc. Gracias al programa Beca 18 estudió Gestión Ambiental Empresarial en una universidad limeña pero escogió volver a su localidad para contribuir a crear alternativas económicas contra la minería ilegal.

Al asumir el cargo busca formar alianzas con instituciones para traer desde la vecina localidad de Imaza, una máquina procesadora de alimentos donada años atrás pero que aún no ha sido utilizada para poner en marcha la elaboración de alimentos balanceados para animales y mermeladas para comercializar, industria que ofrecería mejor empleo a los jóvenes awajún que las dragas del río. En el contexto crítico de crecimiento de las actividades ilegales, apus y dirigentes criticaron que la gestión anterior haya dejado la maquinaria en abandono todo este tiempo. Asimismo, se mostraron preocupados de que no haya informes de las actividades realizadas ni inventarios detallados sobre los bienes de la organización. Tras serias reflexiones, se acordó confirmar una comisión para verificar el estado actual de la máquina y gestionar su traslado.

Sobre la minería ilegal en el Cenepa, el presidente de Odecofroc enfatizó que el mercurio y el cianuro son los elementos químicos más contaminantes durante los últimos años.

Entre diversos testimonios, un indígena awajún de Huampami que prefiere guardar anonimato, relata que la estrategia de las mafias de minería ilegal es llegar a la comunidad y ofrecer empleo a los adolescentes y jóvenes en donde pueden fácilmente ganar más de dos mil soles operando las dragas por un par de días, para ganarse la confianza de un sector de la localidad. “Al tener al poco tiempo esa cantidad de dinero, le pone como un orgullo, el ego les sube y les hace retar a los mayores y no tener respeto. ‘Yo gano más que tú’, insultar a las autoridades porque siguen en la pobreza. ‘Ustedes siguen esperando los proyectos de los gobiernos locales’. Los mismos mineros utilizan a la población para su defensa. Cuando se trata de aplicar la interdicción, los niños están ahí en los motores para que no los revienten”.

Al cabo de unas semanas las mafias empiezan a traer su propia gente que incluye a migrantes venezolanos y colombianos así como peruanos de ciudades cercanas con antecedentes criminales, con lo cual excluyen a los trabajadores lugareños de las operaciones de minería ilegal. Así comienzan las violaciones, la drogadicción y los conflictos dentro de las familias indígenas. “Ni siquiera son netos de la población, no van a quedarse a vivir ni van a tener sus hijos aquí. Vienen por necesidad de sacar y tener plata y retirarse y dejan perjudicada a la población”.

“Todo el sondeo que estamos haciendo, los apus de las comunidades donde están trabajando los mineros, han dado su palabra que van a llegar a dar conocimiento que se retiren por voluntad propia” dice optimista.

Otro indígena que también prefiere reservar su nombre, de la comunidad Wawaim en el mismo distrito del Cenepa, más cercana a la boca del río que es la zona más infestada de minería, manifiesta que madres y niños se bañan en las aguas fluviales mientras las dragas expulsan mercurio. Asimismo los mineros abusan de las mujeres. Se suceden peleas entre los mismos comuneros a favor y en contra de la actividad extractiva.

“Mayormente los jóvenes comuneros no entran. Uno o dos nomás entran. Mayormente vienen de lejos” señala sobre quienes operan la minería en su localidad. “De Pucallpa, de Apurímac, vienen acá”. Los mineros ilegales les argumentan que prefieren no contratar lugareños para evitar problemas si alguno resulta herido o muerto en las operaciones. Reconoce que durante unos meses los indígenas acordaron permitirles trabajar a cambio de una compensación económica para la comunidad pero luego prefirieron decirles que se vayan, sin mucho éxito.

Acusa que las mafias de mineros mienten al declarar que no encuentran mucho oro, por lo que la compensación que le pagan a su comunidad es irrisoria. “Si dicen que no encuentran oro ¿entonces por qué no se quieren ir?”. También afirma que algunos de sus compañeros quieren que las mafias de minería ilegal se vayan para que sean los mismos indígenas quienes realicen minería de forma artesanal.

“Todos están en contra. En mi comunidad sólo unas diez personitas están a favor”. Manifiesta que se ha sentado a conversar pacíficamente con los mineros, pero advirtiéndoles que si después de la asamblea no se retiran tranquilamente, dejará que el resto de su comunidad actúe por la fuerza conforme a los acuerdos logrados.

Un punto álgido de la reunión fueron los cuestionamientos al vicepresidente de Odecofroc, quien según Dante estaba inubicable. Ante las sospechas de posibles vínculos con los mineros ilegales que pusieran en riesgo la seguridad de los organizadores, se propuso a César Ampush de la comunidad Kuyumatak como su reemplazo, siendo elegido por mayoría con cincuenta y siete votos. Su compromiso en defensa del medio ambiente logró mayor consenso en la lucha contra la minería ilegal.

“Todo el sondeo que estamos haciendo, los apus de las comunidades donde están trabajando los mineros, han dado su palabra que van a llegar a dar conocimiento que se retiren por voluntad propia” dice optimista el comunero de Huampami entrevistado.

Luego de intervenciones de los diversos asistentes, se acordó que los mineros ilegales desalojen las riberas del río Cenepa y que en los próximos días, una comisión supervisora de los comuneros awajún saldrá a verificar dicho cumplimiento. El capitán de la brigada de infantería del Ejército de la zona ha expresado su apoyo para cualquier operación de interdicción.

Un Comentario en “Comunidades awajún del Cenepa se reúnen para acordar erradicar las dragas de minería ilegal”

  1. Hermenegildo Espejo Apikai dice:

    Se debe erradicar la minería ilegal. Hace mucho daño a la población. Que sigan las coordinaciones para decirle “no a la minería ilegal”

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