Condenan a 20 años de prisión a capitán Julio Farfán Araujo por la desaparición forzada de 17 comuneros de Cayara, Chincheros y San Pedro de Hualla  

Condenan a 20 años de prisión a capitán Julio Farfán Araujo por la desaparición forzada de 17 comuneros de Cayara, Chincheros y San Pedro de Hualla   

En una audiencia pública, la Tercera Sala Penal Superior Nacional Transitoria Especializada en Crimen Organizado, conformada por los magistrados Juan Carlos Santillán Tuesta, Francisco Celis Mendoza Ayma y Máximo Francisco Maguiña Castro emitió una sentencia que condena a 20 años de pena privativa de la libertad a Julio Ricardo Farfán Araujo -quien en 1984 tenía el grado de capitán del Ejército peruano- por  la desaparición forzada de Marino Cuya Villagaray, Zozimo Villagaray Tinco, Elario Noa Villagaray, Fernando Jerónimo Villagaray, Fortunato Méndez Huamancusi, Ernesto Allaccaco Ucharima, Alejandro Sacatoma Allccaco, Emiliano Huamani Huamán, Julián Inca Huamán, Luciano Maldonado Tinco, Bernardo Ipurre Tacsi, Marcos Díaz Bautista, Alejandro Oncebay Cuba, Antonio Apari García, Placido Rosalio Torres Díaz, Renación García Palomino, Lázaro Palomino Apari y lo absolvió por el asesinato de Marcos Apari Palomino.

 Los hechos

Se atribuye al acusado Julio Farfán Araujo, en su condición de capitán y jefe de la base militar de San Pedro de Hualla – Ayacucho, entre septiembre a diciembre de 1984, haber ordenado al personal militar bajo su mando realizar diversos operativos militares en Cayara, Chincheros y San Pedro de Hualla haber detenido a 17 personas que fueron trasladas a la citada base militar en donde fueron desaparecidas y, en otro caso, asesinar a un profesor.

Son cuatro los hechos que vinculan al condenado Julio Farfán Araujo:

1.- El 26 de septiembre de 1984 un grupo de militares que estaba bajo su mando incursionó en la comunidad de Chincheros, del distrito de Cayara, llevando a una persona con el rostro cubierto con un pasamontaña. Reunieron a la población en la plaza de la comunidad y detuvieron a 6 personas a las que amarraron y condujeron a la base militar de Hualla Dos personas fueron liberadas y cuatro fueron desaparecidas.

2.- El 11 de diciembre de 1984 un grupo de militares incursionó en la comunidad de San Pedro de Hualla. Reunieron a la población en la plaza principal bajo el pretexto de realizar un censo; luego pidieron documentos a los pobladores y fueron verificando con una lista que tenían en su poder. Estas personas hasta la actualidad están desaparecidas

3.- El 4 de noviembre de 1984 los militares entraron en Cayara y detuvieron a un profesor y a otras dos personas que fueron amarradas. Las condujeron a la base militar de Hualla y en el trayecto asesinaron al profesor y obligaron a las otras dos personas a cavar un hoyo y enterrarlo. Posteriormente estas dos personas fueron liberadas.

4.- El 22 de diciembre de 1984 nuevamente los militares, a bordo de dos vehículos llegaron a  Cayara y reunieron a la población en la plaza de la comunidad. Les dijeron que iban a realizar un censo poblacional. Había una persona encapuchada que señalaba quién quedaba detenido. Se llevaron a seis a comuneros a la base militar de Hualla y hasta la fecha también están desaparecidos.

 La sentencia

El tribunal ha dado por probado la desaparición forzada de 17 personas al existir suficientes elementos de prueba, como testimonios y diversos documentos, que acreditan la forma y circunstancias en que los militares incursionaron en Chincheros, Cayara y San Pedro de Hualla, lugares donde detuvieron a las personas bajo amenaza y violencia física, luego trasladaron a los detenidos a la base militar y los desaparecieron. Desde esa fecha han negado a los familiares todo tipo de información sobre su paradero,  y solo dieron respuestas evasivas: “se llevaron a los agraviados en helicópteros”;  o respuestas burlonas como señalar que “los agraviados estaban con san Pedro”.

También se estableció el carácter sistemático de los tres hechos que culminó con la desaparición de personas, y que estos obedecieron a un mismo patrón. Los hechos ocurrieron en el segundo semestre de 1984. El carácter sistemático de estas desapariciones se aprecia por el modus operandi en el caso de Chincheros donde reunieron a los pobladores, entre los que se encontraban los agraviados, y con una lista con una lista seleccionaron a estos últimos y los llevaron al estadio.. En el caso de San Pedro de Hualla y Cayara, el pretexto de reunir a los pobladores en la plaza fue la realización de un censo para luego también seleccionar a los agraviados cuyos nombres figuraban en una lista.

Asimismo, se ha probado que en el año 1984 el condenado Julio Farfán Araujo tenía el grado de capitán y estuvo al mando de la base militar de  San Pedro de Hualla y que utilizaba el apelativo de “Mochilón”. Se ha acreditado con documentos oficiales del ejército – como su foja de servicio, su informe de eficiencia normal y administrativo- en los que sus jefes inmediatos superiores han calificado su desempeño, detallando que fue jefe de base contraguerrilla y que estuvo al mando de la patrulla. Además, un soldado del ejercito y otros testigos lo reconocen como el capitán “Mochilón”.

Después de 38 años de incansable lucha los familiares sienten que se le han hecho justicia y exigen que se les brinden información sobre el lugar en el que se encuentran sus familiares desaparecidos.

 

 

 

 

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