¿En qué beneficia en concreto a las mujeres kukama la sentencia que reconoce derechos al río Marañón?
Juan Carlos Ruiz Molleda, IDL
Mucha gente se hace esa pregunta. Para muchos, la sentencia de la jueza de Nauta que reconoce derechos al río Marañón es un acto simbólico, romántico, que no favorece en concreto en nada a las comunidades nativas kukama. Es ‘puro floro’, dicen algunos. Estos sostienen que la sentencia no tiene efectos prácticos, que se trata de una declaración retórica.
Aquí una explicación, en cinco puntos, de cómo beneficia a las mujeres kukama y a todas las comunidades nativas ubicadas por donde pasa el río Marañón y sus afluentes, de cada una de las obligaciones establecidas en la sentencia del Poder Judicial que reconoce derechos al Marañón.
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¿En qué ayuda a las mujeres kukama el reconocimiento de derechos al río Marañón?
Los derechos reconocidos al río Marañón mejoran su protección, en la medida que establecen límites al Estado y a la empresa privada. Límites cuyo cumplimiento pueden ser exigidos judicialmente. Toda acción del Estado que viole o desconozca estos derechos serán nulos. Así, por ejemplo, el vertimiento de residuos sólidos o restos fecales en el río Marañón por la empresa de saneamiento del Municipio Provincial de Loreto Nauta sería inconstitucional, o el depósito de residuos sólidos (basura) en una isla de la comunidad de Nueva Esperanza, en el distrito de Urarinas, en la provincia de Loreto Nauta, sería inconstitucional. Estas acciones podrían ser cuestionadas judicialmente y revertidas o detenidas a través de un proceso constitucional o de cualquier acción legal. De igual manera, será nulo el vertimiento de aguas ácidas en los ríos luego de extraer el petróleo, en vez de reinyectar esas aguas dentro de los pozos. De igual manera, será nulo el trasvase de agua de una cuenca a otra cuenca. Será nulo cuando empresas vierten residuos tóxicos en los ríos, por ejemplo.
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¿En qué ayuda a las mujeres kukama, como Gilda Fasabi, la creación de un consejo de cuenca?
La creación de un consejo de cuenca por la Autoridad Nacional del Agua, a pedido del Gobierno regional de Loreto, y que por la Ley de recursos hídricos debe crearse, constituye un espacio institucional, un espacio estatal de participación de las mujeres kukama, y de todos los pueblos indígenas, donde la voz de ellas será escuchada, donde sus denuncias, sus aportes y sus quejas podrán ser oídas. Este espacio permitirá la participación tanto de representantes del Estado como de la sociedad civil sobre las acciones que deben tomarse para la gestión integral del río Marañón. Habrá un espacio de deliberación pública sobre el río Marañón y los problemas de contaminación que este sufre. En otras palabras, habrá más gente hablando del río Marañón.
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¿De qué manera es útil para las mujeres kukama, como Gilda Fasabi, el reconocimiento de ellas como defensoras?
Hasta la fecha, el río Marañón está indefenso porque no puede expresarse. No puede ser escuchado. Está en una situación de indefensión. El reconocimiento de los pueblos indígenas en general y de las mujeres kukama en particular como guardianas, defensoras y representantes del río Marañón implica darle poder al Marañón, implica que la gente que vive en el río Marañón hable por él. Y esta facultad de representación la tendrán precisamente las mujeres kukama, como Gilda Fasabi, que mejor conocen el río Marañón. No solo se trata de gente preocupada por el río Marañón, que podrá hablar y ser oída. Se trata de las personas que mejor conocen y están vinculadas con el río Marañón las que hablen por él. Y no solo las que más conocen, sino las personas cuya subsistencia depende del Marañón las que lo defenderán.
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¿En qué favorece y ayuda a Gilda Fasabi, en su día a día, que se actualice el instrumento de gestión ambiental del Oleoducto Norperuano y que se consulte con todos los pueblos indígenas y con las mujeres kukama afectadas?
Va a ayudar a revisar los planes de contingencia de Petroperú en caso de derrames de petróleo, o en caso de atentados o sabotaje al Oleoducto Norperuano (ONP). Permitirá que Gilda Fasabi y las mujeres kukama planteen a Petroperú la protección y vigilancia del ONP, toda vez que es un activo crítico, que por ley debe ser cuidado por el Estado. Esa no es una tarea de las comunidades, como dijo un funcionario despistado, sino de Petroperú. Va a permitir la discusión del problema de la falta del pago de la servidumbre petrolera de Petroperú a las comunidades nativas por donde pasa el ONP, la cual es una obligación legal. Será ocasión de exigir a Petroperú, por ejemplo, que asuma su responsabilidad por los derrames ocasionados por falta de mantenimiento del ONP. También será oportuno preguntar a Petroperú cuándo va a cumplir con el artículo 15.2 del Convenio 169 de la OIT, que reconoce el derecho de los pueblos indígenas a beneficiarse de la actividad extractiva en su territorio. También será necesario que Petroperú informe sobre el trabajo de remediación de todas las zonas afectadas. Osinergmin y OEFA deberán explicar el cumplimiento de las normas ambientales por Petroperú. Asimismo, Petroperú deberá también informar en qué estado está el ONP, cuáles son sus obligaciones de mantenimiento contraídas en el PAMA (Programa de Adecuación Medioambiental, equivalente al EIA), si está haciendo o no mantenimiento integral al ONP, o está haciendo un mantenimiento parcial, y si está cumpliendo con las sentencias impuestas. Las mujeres kukama en particular y los demás pueblos indígenas en general podrán discutir todos esos temas en el marco del proceso de consulta previa, que la sentencia ha ordenado. Y dado que es una actividad peligrosa y contaminante, que involucra productos tóxicos, no solo debe consultarse, sino que debe obtenerse consentimiento, de acuerdo con el artículo séptimo del reglamento de la Ley de consulta, aprobado por D.S. 0001-2012-MC. También, en el marco de la consulta previa, se podría pedir al Ministerio Público y al Poder Judicial que informe sobre los procesos penales contra las personas que atentan contra el ONP y también las personas que están detrás y que instigan el atentado contra el ONP.
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¿En qué ayuda a Gilda Fasabi que se haga mantenimiento al Oleoducto Norperuano?
A mayor mantenimiento del ONP, habrá muchos menos derrames de petróleo. No desaparecerán los derrames, pues muchos son también por sabotaje, pero se reducirán los derrames por falta de mantenimiento. Entonces, si hay menos derrames, habrá menos contaminación, es decir, habrá ríos más limpios, y si los ríos están limpios, habrá más pescado, lo cual implica que habrá más animales, es decir, más alimentación para los pueblos indígenas.
