Encuentro de pueblos, naciones y nacionalidades indígenas de cinco países sobre mercados de carbono: impactos, iniciativas y resistencias
Del 15 al 19 de setiembre del 2025, pueblos, naciones y nacionalidades indígenas de Perú, Ecuador, Colombia, Bolivia y Paraguay, se reunieron en la comunidad nativa kichwa de Túpac Amaru en el distrito de Chazuta, región San Martín en Perú, para celebrar el “Encuentro de Pueblos Indígenas sobre Mercados de Carbono. Impactos, Iniciativas y Resistencias”.
Desde Perú participó nutridamente el pueblo kichwa de San Martín, de las federaciones CEPKA, FEPIKECHA y FEPIKBHSAM, afectado por el modelo impuesto de áreas naturales protegidas como el Área de Conservación Regional Cordillera Escalera (ACR-CE) y el Parque Nacional Cordillera Azul (PNCAZ). Y el pueblo awajún (COMUAWUY) y la nación wampís (GTANW).
Por el lado de Bolivia estuvo la autonomía Guaraní Charagua Iyambae, la nación Monkoxɨ de Lomerío y la Coordinadora Nacional de Autonomías Indígenas de Bolivia; de Paraguay, Comunidad El Estribo del Pueblo Enxet, Comunidad Nueva Promesa del pueblo Sanapaná y Red de Promotores Jurídicos Indígenas de la región Occidental; de Colombia, el pueblo Inga del medio Putumayo, la Asociación de Cabildos Indígenas del Municipio de Villagarzón Putumayo, la Asociación de Autoridades Indígenas del Pueblo Cofán y la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca – Pueblo Nasa. De Ecuador se hizo presente el pueblo Shuar.

La comunidad kichwa de Túpac Amaru, en la región San Martín, fue sede del encuentro.
En Encuentro, que fue apoyado por la organización Pan Para el Mundo, permitió un fértil intercambio sobre casos de violaciones de derechos fundamentales, como al territorio indígena, por la creciente expansión de los mercados de carbono.
Se destacó la ausente regulación de proyectos a niveles de país, la poca claridad en las normas estatales, la falta de salvaguardas o aplicación insuficiente, la falta de consulta y consentimiento previo libre e informado en los territorios, y las intenciones de divisionismo en comunidades y pueblos para la perpetuación de los intereses de estos proyectos.
También se compartieron estrategias de lucha para la recuperación y resguardo de los territorios afectados y se dieron pasos de una hoja de ruta común y red de solidaridad entre las y los asistentes.
Además, se generó una fuerte crítica a la hipocresía de las empresas contaminantes, y sus cómplices estatales, que permiten el lavado de imágenes empresariales a través de falsas soluciones basadas en la naturaleza, como las compensaciones de emisiones por la compra de créditos de carbono: La política de empresas de pagar para seguir contaminando.
Finalmente, los pueblos, naciones y nacionalidades suscribieron la Declaración de Túpac Amaru, donde de manera resumida plantearon:
- Reafirmar su espiritualidad, autonomía, autodeterminación y ley de origen en la lucha contra el despojo de sus territorios ancestrales.
- Exigir que sus territorios sean valorados como espacios de vida y conservación, sin necesidad de categorías nuevas de conservación impuesta.
- Rechazar las violaciones a sus derechos fundamentales, colectivos, espirituales y ancestrales, los conflictos generados en los territorios, la división y la desarmonía de comunidades y organizaciones representativas, y pérdida de autonomía, por la expansión de los mercados de carbono, que terminan siendo falsas soluciones ante la crisis climática y la pérdida de la biodiversidad.
- Alertar que los mercados de carbono promueven el despojo de sus territorios, la criminalización de sus prácticas tradicionales y de subsistencia, con contratos engañosos y que no respetan sus estructuras orgánicas y procedimientos propios.
- Denunciar que los mercados de carbono, y otras formas de extractivismo, generan impactos diferenciados sobre los cuerpos y vidas de las mujeres, niños, niñas y adolescentes en sus territorios, y la estigmatización, persecución y criminalización de defensoras y defensores.
- Denunciar que proyectos de carbono en ejecución en varios de sus territorios no han cumplido con las salvaguardas requeridas ni beneficios prometidos.
- Rechazar a actores involucrados en falsas soluciones como: las certificadoras VERRA, CER CARBONO, COLCX, Biocarbon standard, Gold standard; los desarrolladores como CIMA Cordillera Azul, SERNANP y el Ministerio del Ambiente en el Perú, Yauto Sas y Biofix consultorías SAS y otros en Colombia; Green Carbon en Bolivia, y otros en Ecuador y Paraguay; los organismos de validación y verificación como AENOR International SAU, ICONTEC, Ruby Canyon Environmental, Rainforest Alliance y otros en Colombia.
- Condenar que los compradores sean los principales contaminantes en el mundo, tales como Total Energies, Shell, BHP, Chevron Petroleum Company, Glencore, Geopark SAS, Organización Terpel SA y otros, dejando en claro que no están para ser cómplices de lavados de imágenes de estas empresas.
- Responsabilizar a los bancos e inversores privados, y sus salvaguardas inservibles e ineficaces, por los impactos económicos, sociales y culturales de estos mercados, tales como el BM, Banco KFW, BID y otros, y pedir transparentar sus financiamientos.
- Exhortar a los Estados a cumplir su rol de garantes de derechos y remediar los impactos denunciados.
- Rechazar las políticas de conservación excluyente de Estados y otras instituciones privadas, para la creación de Áreas Naturales Protegidas sobre territorios indígenas.
- Denunciar que organismos de conservación como la UICN, la Fundación Moore y otros, apoyan modelos de conservación excluyente que afectan la visión propia de desarrollo y libre determinación.
- Exigir que se respete y se reconozca a la Pachamama como sujeto de derecho para garantizar el buen vivir de las nuevas generaciones.
