Las juntas vecinales: organizaciones que perduran

Las juntas vecinales: organizaciones que perduran

 

Nancy Mejía, Área de Seguridad Ciudadana IDL

La Ley 27933, del año 2003, creó el Sistema Nacional de Seguridad Ciudadana para institucionalizar las relaciones entre los organismos del Estado y la sociedad civil , con el fin de contribuir a garantizar la paz y reducir la criminalidad y la delincuencia común .

Este sistema quedó compuesto por el Concejo Nacional de Seguridad Ciudadana y los Comités Regionales, Provinciales, y Distritales, estos dos últimos presididos por los alcaldes, e integrados por la autoridad política de mayor nivel , los comisarios, las autoridades del Poder Judicial, el Ministerio Público, el  sector Salud, el sector Educación,  y un representante de las juntas vecinales y de las rondas campesinas.

Las juntas vecinales son los vecinos de la comunidad y trabajan de manera voluntaria vigilando sus calles para que la delincuencia no siga creciendo y afectando a los vecinos. Además, realizan trabajos preventivos entre hombres y mujeres, a partir de los 18 años. Ellos se organizan por cuadras, manzanas, avenidas, calles, asentamientos humanos, conjuntos habitacionales, urbanizaciones, o sectores en cada distrito.

Las organizaciones vecinales son las que desarrollan actividades preventivas , informativas y de proyección social en apoyo a la Policía Nacional, para mejorar la seguridad ciudadana mediante el trabajo voluntario no remunerado y participativo de servicio a la comunidad

Su estructura organizativa está diseñada de la siguiente manera:  una directiva, coordinadores distritales, zonales y vecinales que responden a su comisaría y están a cargo de los  los vecinos vigilantes. Ellos coordinan con la policía comunitaria, que les brindan talleres de capacitación para mejorar su trabajo de prevención frente a la violencia.

Realizan trabajos comunitarios, preventivos con los niños y jóvenes, acciones cívicas en apoyo a la comunidad llevando médicos de todas las especialidades, cortes de cabello, presentaciones artísticas. Realizan realizan  patrullajes mixtos con la policía, campeonatos deportivos, limpieza de calles, recuperación de espacios públicos, pintado de murales con mensajes alusivos a la paz. Colaboran en cualquier actividad que contribuya al desarrollo de sus comunidades. Participan de los presupuestos participativos y de las mesas de diálogo. Siempre están presentes: son los vecinos vigilantes, los que conocen sus barrios perfectamente. Muchos  nacieron y crecieron ahí y su compromiso es aún mayor. Todo ello lo hacen con apoyo de su policía comunitaria.

Su armas son sus silbatos y megáfonos, y las ganas de apoyar sin pedir nada a cambio. Tan solo tienen un sueño: tener calles sin violencia.

Gracias a la autogestión muchos de ellos compraron sus alarmas y circulinas como elementos disuasivos (realizan actividades económicas entre polladas, parrilladas y otros).

En estos últimos tiempos de pandemia trabajan de manera solidaria, apoyando a los vecinos del barrio, realizando un trabajo extraordinario. Contribuyen para comprar balones de oxígeno, dan asistencia a los vecinos contagiados del virus. Han logrado censar a su población, acompañan y apoyan a las familias que perdieron a sus seres queridos. Con recursos de los propios vecinos, y de manera autogestionaria,  compran implementos médicos . Y no solo eso, apoyan con víveres a los más necesitados y dan  almuerzo a las personas de la tercera edad en los lugares ubicados por ellos mismos.

En mas de 20 años de existencia hemos acompañados cada una de sus historias. Sabemos que la fuerza, perseverancia, compromiso, solidaridad y empuje es lo que los caracteriza . En este tiempo hemos conocido grandes líderes hombres y mujeres. Empezamos a conocernos en setiembre de 1,997 cuando se iniciaba este proyecto con el general Enrique Yépez a la cabeza.

Hemos caminando juntos en varios  distritos y provincias a nivel nacional; hemos asistido a diversas actividades, los hemos acompañado a  patrullar sus calles de día y de noche. Nos consta que sus reuniones terminaban a altas horas de la noche y cerraban con un patrullaje. Hemos visto cómo hacen sus acciones cívicas, sus marchas por la paz, sus campañas de sensibilización, sus actividades deportivas. El tiempo ha hecho que la amistad entre todos nos haya convertido en una gran familia.

Hasta hoy nos seguimos encontrando en esta tarea que tanto nos gusta y apasiona: trabajar por nuestras comunidades, y coincidimos que la organización vecinal es lo más importante para resolver cualquier problema. En un primer momento se pensó que la organización no iba a perdurar. Por el contrario, han ganado varios proyectos de los presupuestos participativos para sus comunidades. Así, ha quedado demostrado que están más fuertes, a pesar de que siguen enfrentando una pandemia que nos separó a todos .

Las juntas vecinales han logrado bajar la incidencia delictiva en sus comunidades y en las zonas que por años estaba tomada por la delincuencia. No solo recuperaron espacios públicos, sino también a los jóvenes que estaban en líneas equivocadas. Siembran valores, sensibilizan, son solidarias y de mucho respeto para los demás.

Las juntas vecinales responden a las necesidades en zonas urbanas, así como las rondas campesinas lo hacen en zonas rurales. Cada una tiene su lugar. No hay que confundirlas: los dos tienen funciones y aciertos.

Las juntas vecinales caminan del lado de la policía comunitaria, y de manera conjunta han logrado objetivos muy importantes. Su presencia ha sido muy oportuna, necesaria y adecuada; ha fortalecido la participación de los ciudadanos y, por ende, han mejorado la seguridad ciudadana en sus comunidades.

Cuando se les pregunta qué es la junta vecinal, ellos responden que es su familia. Cuando se les pregunta qué sienten al ser parte de una junta vecinal, ellos responden que  compromiso y respeto por su comunidad. Cuando se les pregunta si seguirán siendo parte de las juntas vecinales, ellos responden que lo harán hasta que las fuerzas los acompañen. Cuando se les pregunta qué sienten cuando hablan de las juntas vecinales, ellos responden que mucho orgullo.

Experiencias de éxito hay muchas a nivel nacional. En el terreno de la seguridad ciudadana tenemos esta larga experiencia que prueba una y otra vez que la fuerza organizada de muchos logra desafíos que pueden parecer insuperables.

 

 

 

 

 

 

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