“Mujer de soldado” seleccionada para participar en el Human Rights Watch Film Festival

“Mujer de soldado”  seleccionada para participar en el Human Rights Watch Film Festival

La película “Mujer de soldado”,  que narra reencuentro de cuatro amigas que cuando adolescentes fueron violadas por militares en la sierra peruana, y que tuvieron que huir luego porque fueron estigmatizadas en su comunidad, ha sido seleccionada para participar en el Human Rights Watch Film Festival, en Londres.

Los hechos sucedieron el Huancavelica, la región más pobre del país y las víctimas fueron mujeres quechuahablantes. Durante la guerra contrasubversiva (1980-2000), las Fuerzas Armadas peruanas utilizaron el cuerpo de la mujer como botín de guerra. La violación fue una estrategia usada para atemorizar a las poblaciones de las zonas rurales.

 “Conocí a las señoras por mi trabajo y he seguido el juicio a lo largo del tiempo de manera muy cercana. Tenía la historia dándome vueltas a la cabeza, pero ellas no han querido hablar durante 35 años, hasta que Magda, la protagonista nos dijo que estaba harta de que nadie conozca su historia”, cuenta Patricia Wiesse, la directora de la película.

En un clima de gran intimidad las mujeres reflexionan sobre sus vidas, sobre cómo las marcó esta experiencia y del proceso judicial que aún está en curso. Ellas forman parte del grupo de nueve mujeres que se atrevieron a denunciar este tipo de hechos. Sin embargo, el padrón de víctimas de la “Comisión de la Verdad y Reconciliación” registra a miles de mujeres que sufrieron este tipo de agresión durante la guerra interna.

 Tres de las cuatro amigas tuvieron que huir de su tierra natal, Manta, porque a pesar del horror que sufrieron a manos de los militares, los miembros de su comunidad y hasta sus propios familiares les echaban la culpa de lo sucedido.

La película, realizada por Buenaletra Producciones y auspiciada por el Instituto de Defensa Legal, ha sido considerada por los críticos nacionales como una de las mejores del 2020.

“La denuncia está presente en muchos momentos de la película, pero creo que lo más poderoso de la película son los vínculos que se establecen ante la cámara, los vínculos que logra mostrar la cámara. Eso es lo que le da la fuerza y el poder a la película”, ha señalado el crítico de cine Ricardo Bedoya.

La directora ha preferido una mirada intimista. El proceso judicial aparece como banda sonora a lo largo de la película, pero es la voz de las mujeres y el intercambio entre ellas lo que prevalece.

La película estará disponible en el festival del 18 al 26 de marzo.  Más información en este enlace.

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