Policía Nacional capacita a la comunidad nativa Unipacuyacu para fortalecer la seguridad y los derechos humanos en la Amazonía de Huánuco
En la región Huánuco, donde la defensa del territorio puede costar la vida, se ha dado un paso clave para construir confianza entre el Estado y los pueblos indígenas. Durante los días 13 y 14 de septiembre, la Policía Nacional del Perú (PNP), a través de la Comisaría Rural de Codo de Pozuzo, impartió un taller de fortalecimiento de capacidades en seguridad ciudadana a las autoridades y miembros de la comunidad nativa Unipacuyacu, del pueblo indígena Kakataibo.
La capacitación, organizada en conjunto con el Instituto de Defensa Legal (IDL), se desarrolló en territorio de la comunidad y tuvo como objetivo reforzar las habilidades de sus miembros para hacer frente a las graves amenazas de actores ilegales que ponen en riesgo su integridad.
Durante los dos días de taller, los participantes, incluyendo miembros de la Guardia Indígena Kakataibo del Perú (GIPKAP), dialogaron abiertamente con los efectivos policiales sobre la situación de seguridad en su territorio.

Efectivos de la Comisaría Rural de Codo de Pozuzo capacitaron a miembros de Unipacuyacu en seguridad ciudadana.
Así, se abordaron temas clave como los derechos humanos de los pueblos indígenas, el funcionamiento de los servicios de la comisaría, estrategias de prevención de amenazas, y los procedimientos para realizar un arresto ciudadano. Las sesiones buscaron crear un espacio de aprendizaje mutuo y fortalecer la coordinación para una respuesta más efectiva ante los riesgos.
Para la comunidad, la presencia policial en su territorio fue un gesto significativo. “Para nosotros esto significa que la policía está velando por la seguridad de nuestro pueblo y que ellos mismos han visto la realidad de lo que está pasando en la comunidad”, dice Marcelino Tangoa, apu de Unipacuyacu.
“Hemos aprendido mucho sobre cómo autoprotegernos. En sí, no teníamos estos conocimientos y sería bueno que este tipo de capacitaciones continúen para poder afrontar los problemas”, agrega.

Como resultado del encuentro, la PNP se comprometió a establecer un canal de comunicación directo con la comunidad.
Por otro lado, desde la Policía Nacional, el taller fue visto como el inicio de una alianza estratégica. “Lo que más resalta es la disposición de la comunidad al diálogo abierto y el rol firme y organizado que vienen desempeñando en la protección de su territorio”, afirma el teniente PNP Marcos Vilca Carbonel, comisario de Codo de Pozuzo.
Asimismo, el comisario anunció compromisos concretos para el futuro. “A partir de ahora, la comisaría tiene como prioridad fortalecer la coordinación con Unipacuyacu y su guardia indígena. Esto incluye establecer un canal de comunicación directo con mi persona y programar patrullajes conjuntos en puntos críticos”, asegura.
En ese sentido, este evento representa un hito en la construcción de confianza entre los pueblos indígenas y las fuerzas del orden en una de las zonas más peligrosas para los defensores ambientales en el Perú.
“Creemos que contar con este espacio de intercambio, coorganizado por la comunidad y su comisaría, es valioso porque nos permite construir una experiencia piloto y exitosa de policía comunitaria en casos de comunidades indígenas cuyos miembros son defensores de derechos humanos, tal vez sea la primera, aquí en Unipacuyacu en la que cinco dirigentes Kakataibo fueron asesinados en los últimos 15 años”, sostiene Álvaro Másquez Salvador, responsable del Observatorio para Defensores Indígenas de Derechos Humanos del IDL.
“Para promover cambios de verdad, debemos acercamos a las autoridades del Estado más cercanas a la población en peligro, los policías, sensibilizarlos, promover que la comunidad conozca su trabajo y viceversa, crear lazos de confianza que cuando corresponda hará que los atiendan con más eficiencia y cercanía”, añade.

El apu de Unipacuyacu destacó que gracias al taller aprendieron técnicas de autoprotección que antes no conocían.
El programa del taller concluyó con una visita protocolar a la Garita de Autoprotección y Control Territorial de la Guardia Indígena, reafirmando el compromiso de colaboración.
Como se recuerda, dicha estructura fue inaugurada recientemente por la comunidad en la quebrada Pacuyacu, un punto estratégico para frenar el paso de economías ilegales, y se ha puesto a disposición de las autoridades policiales para prevenir delitos de manera articulada.
