Segundo taller con las Juntas Vecinales de Seguridad Ciudadana: El Ministerio Público y la participación ciudadana

Segundo taller con las Juntas Vecinales de Seguridad Ciudadana: El Ministerio Público y la participación ciudadana

Como parte del conjunto de talleres sobre el sistema de justicia dirigido a las juntas vecinales, organizados por el Área de Seguridad Ciudadana del IDL, el pasado 7 de agosto la abogada Cruz Silva expuso sobre la labor del Ministerio Público. En esta sesión se abarcaron nociones básicas sobre la figura del fiscal, así como las formas de participación ciudadana que permiten fiscalizar sus funciones como servidores públicos. 

 La primera parte de la exposición se centró en conocer la carrera fiscal: las normas y las funciones que rigen la vida profesional de los fiscales, las formas de ingreso al Ministerio Público, la evaluación de sus tareas, sus deberes a cumplir y las sanciones a las que se enfrentan si hacen mal su labor.

 En el mismo sentido, se abordó la naturaleza de la institución. La Fiscalía como un “organismo autónomo del Estado que tiene como funciones la defensa de la legalidad, de los derechos ciudadanos y de los intereses públicos; la representación de la sociedad en juicio, para los efectos de defender a la familia, a los menores e incapaces y el interés social, así como para velar por la moral pública; la persecución del delito y la reparación civil. También vela por la prevención del delito dentro de las limitaciones que resultan de la ley y por la independencia de los órganos judiciales y la recta administración de justicia”.  Como institución, la Fiscalía de la Nación, resulta esencial para ejercer el derecho al acceso de la justicia, pues persigue el delito y tiene el poder de sancionarlo. Por ese motivo, es importante garantizarle a la ciudadanía que sea un espacio autónomo y objetivo, ya que la cercanía con otros poderes puede eliminar la apariencia de independencia e imparcialidad de los funcionarios públicos que la conforman.

 En un segundo momento se dieron a conocer herramientas por los cuales la ciudadanía puede trabajar conjuntamente con la Fiscalía. Por ejemplo, el Plan de Ejecución Anual permite la configuración de un espacio de participación ciudadana, mediante el cual las propuestas de la población son tomadas en cuenta para pensar estrategias de reducción del delito en distintas zonas del país. Sin embargo, es una herramienta poco aprovechada por los ciudadanos pues no tiene gran difusión. Otro ejemplo de participación directa en el proceso de elección de fiscales es la tacha. En la página web de la Junta Nacional de Justicia se pueden encontrar distintas convocatorias, y si al revisarlas observamos un mal elemento queriendo postular a la carrera fiscal podemos interponer una tacha. Las tachas deben ser resultas antes del inicio de los programas de habilitación y de inducción según corresponda y al declararse fundadas eliminan la candidatura del postulante.

Al finalizar la sesión, los miembros de las juntas vecinales estaban al tanto de las herramientas mediante las cuales podían ejercer una mejor labor fiscalizadora, ya que al conocer las normas y las funciones que rigen el ejercicio fiscal garantizan que el sistema de justicia albergue buenos funcionarios públicos. También permite la participación ciudadana en la prevención del delito, la visibilización de problemas de corrupción y la propuesta de reforma de las instituciones de justicia que cuentan con poca legitimidad. Como resultado, la participación ciudadana refuerza el sentimiento de identidad de los fiscales con sus comunidades y también configuran mejores estrategias para hacerle frente al mal desempeño de los funcionarios.

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