Semana: Las planillas ocultas de Odebrecht (El Tiempo de Piura)

Semana: Las planillas ocultas de Odebrecht (El Tiempo de Piura)

Noticia publicada en El Tiempo de Piura el 04/07/19

Esta nueva investigación empezó, como en tantos otros casos, con una llamada. Pero si esta es del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, (ICIJ, por sus siglas en inglés), con sede en Washington, DC, no hay duda de que se tratará de un caso promisorio. Y así fue.

Emilia Díaz-Struck y Sasha Chavkin, del ICIJ, tenían una pregunta: ¿nos interesaba examinar algunos documentos sobre el caso Odebrecht, para ver si tenían información que valiera la pena investigar?

Poco después un grupo inicialmente pequeño de periodistas tuvo la primera de varias reuniones a través de un sistema seguro de conferencias digitales.

Los periodistas del medio ecuatoriano La Posta habían obtenido una gran cantidad de documentos digitales ordenados en planillas, que registraban transacciones efectuadas por Odebrecht en varios países de América Latina, casi todas antes del arresto de Marcelo Odebrecht en 2015. Como sucedió en los inicios de casi todas las hoy legendarias investigaciones del ICIJ, se trataba de ver cuál era el potencial investigativo de los documentos filtrados.

Algunos de los participantes en esa primera reunión llevábamos ya algunos años de investigación del caso Lava Jato; y lo primero que se hizo, entonces, fue distribuir los documentos (de nuevo, por vía segura) para evaluar con prontitud su importancia.

Ello tomó menos tiempo del programado. Las planillas provenían, obviamente, del Sector de Operaciones Estructuradas de Odebrecht y tabulaban una multitud de pagos hechos en diferentes naciones a un número considerable de personas en Latinoamérica, con pagos vinculados a proyectos y estos dirigidos a beneficiarios identificados, como era usual, con seudónimos (en verdad, suena mejor la palabra en portugués: codinome).

El terreno era familiar: muchas de esas transacciones ya habían salido a la luz, y el secreto de los codinomes se había quebrado, con frecuencia a través de las delaciones premiadas corporativas de los ex ejecutivos de Odebrecht.

Transacciones en planillas

Pero lo notable en este caso es que casi todas las transacciones registradas en las planillas filtradas no figuraban en las confesiones ni en las delaciones premiadas de Odebrecht, ni en Brasil, ni en Estados Unidos, ni tampoco en Perú.

Un simple vistazo a las planillas indicaba que todos los pagos eran ilegales, puesto que procedían, sin excepciones, del Sector de Operaciones Estructuradas y la gran mayoría había sido procesado a través de las hoy notorias offshores y los doleiros de dicho Sector de sobornos.

En el caso del Perú, por ejemplo, figuraban operaciones de pago clandestino vinculadas con proyectos que hasta ahora no habían sido siquiera mencionados en los acuerdos de confesión o de indemnización.

No había la seguridad de que todos los pagos fueran sobornos, pero sí que todos ellos eran ilegales, clandestinos, producto de lavado de dinero. La investigación, organizada y coordinada por el ICIJ, tomó rápidamente cuerpo. Periodistas de investigación latinoamericanos experimentados en el caso, compartieron trabajo con otros que llegaban a él desde otras investigaciones. En el sistema seguro de documentación se participó en el análisis de datos e informaciones de utilidad común. En el Perú, IDL-Reporteros investigó conjuntamente con Convoca.

El resultado global puede leerse en esta nota de Sasha Chavkin publicada simultáneamente por el ICIJ y los medios participantes.

El gasoducto

Hasta hoy, Odebrecht no había reconocido el pago de sobornos (u otros pagos ilegales) en el proyecto del Gasoducto del Sur. Se trató, recordarán, de una concesión otorgada al consorcio Gasoducto Sur Peruano (que fue conformado por Odebrecht Latinvest y Enagás) por más de 7 mil millones de dólares durante el gobierno de Ollanta Humala.

Según los registros de pagos ilegales en los documentos filtrados de esta investigación, hubo 19 pagos a diferentes codinomes vinculados con ese proyecto entre el 15 de abril y el 12 de noviembre de 2014, por una suma total de más de 3 millones 200 mil dólares.

Los pagos fueron hechos a los siguientes codinomes: ‘Disco’ (un pago de US$ 400 mil); ‘Princesa’ (dos pagos por un monto sumado de US$ 900 mil); ‘Gaza’ (tres pagos por un monto total de US$ 430 mil); ‘Magali’ (cuatro pagos que suman US$ 450 mil); ‘French’ (un pago de US$ 500 mil); ‘Novatos’ (un pago de US$ 200 mil); ‘Magneto’ (dos pagos por un monto sumado de US$40 mil), ‘Japa’ (un pago de US$ 50 mil), ‘Sorte’ (un pago de US$50 mil), ‘Magneto’ (dos pagos que suman US$ 40 mil) ‘Vermelho’ (dos pagos por un monto total de US$ 189 mil 474), asociados a Kuntur.

En la planilla de abajo, debe quedar claro que los beneficiarios finales son las personas detrás de los ‘codinomes’, mientras que quienes figuran en la columna de beneficiarios son los que culminaron la transacción o los doleiros (como el caso de Construmaq, del hoy prófugo Gonzalo Monteverde) que entregaron el dinero en efectivo. IDL-Reporteros ha podido identificar a las personas detrás de dos codinomes.

El primero es ‘Gaza’, que recibió tres pagos por un monto de 430 mil dólares. Dos de esos pagos, por 240 mil dólares en conjunto, los recibió a través de la empresa CGZ Ingenieria Corp, cuyo dueño es Constantino Galarza Zaldívar, actual vicegobernador del Callao.

‘Gaza’ recibió un tercer pago, de 40 mil dólares, a través de la offshore PEL Project Engineering & Logistics, controlada, según fuentes confiables, por un doleiro del Sector de Operaciones Estructuradas de Odebrecht.

En una larga entrevista con IDL-Reporteros y Convoca, Galarza afirmó que los pagos a su empresa resultaron de una asesoría financiera relacionada con un proyecto paralelo al ducto. Según él, fue contratado a través de un funcionario de Odebrecht por una empresa india de ingeniería: ECI Engineering & Construction Company LTD, que planeaba construir un gasoducto paralelo para líquidos, como proyecto privado de Odebrecht. Pese a lo estrecho de la relación, afirma que no fue pagado directamente por Odebrecht y que el proyecto del gasoducto paralelo naufragó a la par que el principal.

Galarza indicó que el ejecutivo de Odebrecht que le propuso ser consultor fue Rodney Carvalho, entonces gerente general del Gasoducto Sur Peruano, y que fue con él con quien se contactó periódicamente para ver los asuntos de la consultoría.

La notoriedad de Galarza proviene, más bien, de su confrontación con el gobernador del Callao, Dante Mandriotti. Como se recuerda, “Panorama” difundió en marzo un audio en el que Galarza conversa con una persona no identificada sobre las posibilidades, o los deseos, de organizar un ataque armado contra Mandriotti, para asesinarlo.

En la entrevista con IDL-R y Convoca, Galarza cambió una versión anterior y dijo que solo la primera parte del audio era auténtica y que el resto era editado y probablemente falsificado.

“Novatos” es el codinome del beneficiario final de la offshore uruguaya Fortune Active, cuyo dueño es un ex ejecutivo de Odebrecht en Argentina: Daniel Díaz, un experto en gas y energía. El caso de Díaz refleja la complejidad del proceso del gasoducto, donde la concesionaria era Odebrecht Latinvest, pero cuya construcción estaba formalmente a cargo del consorcio de Odebrecht con Graña y Montero. Sin embargo, la necesidad de un conocimiento experto en la construcción de ductos hizo que el liderazgo real de la obra estuviera a cargo de un equipo de argentinos y brasileños especializados bajo la dirección de Flavio Faria, quien, comparativamente, tenía mayor rango que el entonces superintendente de Odebrecht en Perú, Ricardo Boleira.

Díaz fue uno de los expertos que, como consultor, recibió pagos por el Gasoducto Sur Peruano a la vez que, bajo el mismo codinome de ‘Novatos’, recibía otros 10 pagos, por un monto global de dos millones 500 mil dólares relacionados con un proyecto descrito en planilla como “Dutos Argentinos”.

¿Por qué pagar en ese caso a través del Sector de Operaciones Estructuradas? Lo más probable es que haya sido para eludir el pago de impuestos y para depositar el dinero fuera del país.

Otro caso interesante, con identidad aún pendiente de revelación, es la del codinome ‘Vermelho’ (Rojo), quien recibió 189 mil 474 dólares a través de la notoria Construmaq, de Gonzalo Monteverde, relacionados con el proyecto Kuntur. En la misma planilla, ‘Vermelho’ aparece como beneficiario de 140 mil dólares cargados al proyecto de la Refinería del Pacífico, en Ecuador.

COSTA VERDE CALLAO

En las planillas figuran 3 pagos vinculados al proyecto Vía Costa Verde del Callao, adjudicado al Consorcio Vía Costa Verde Callao ( Constructora Norberto Odebrecht S.A. Sucursal Perú, y Odebrecht Perú Ingeniería y Construcción).

El primer pago, del 8 de julio de 2014, fue a ‘Estrela’, el codinome asignado a Gil Shavit, por un monto de 350 mil dólares.

De acuerdo con declaraciones de Ricardo Boleira, exsuperintendente de Odebrecht en el Perú, el exgobernador del Callao Félix Moreno (‘Taza’) y Gil Shavit le ofrecieron realizar “alteraciones en las bases de la licitación para apartar a los competidores y beneficiar así a la Compañía”. ¿El precio por asegurar la victoria de Odebrecht en la licitación? Shavit, según Boleira, le pidió, con Moreno presente, 4 millones de dólares como coima, a ser repartidos así: “60% para Félix Moreno y 40% para Gil Shavit”.

Pero en determinado momento, sin demasiadas explicaciones, su parte en los sobornos fue reducida por Odebrecht a 350 mil dólares. El sector de Operaciones Estructuradas de Odebrecht, bajo la dirección de Hilberto Silva, se hizo cargo del pago de esos 350 mil. Por instrucciones de Shavit, fueron abonados a la offshore Cardiff International Limited, con residencia en el 112 Bonadie Street, Kingstown, Saint Vincent. En la planilla figura que dicho monto fue depositado a la empresa Cardiff International Ltd.

CARRETERA INTEROCEÁNICA SUR

En la planilla figuran cinco pagos vinculados al proyecto de la Carretera Interoceánica Sur, que suman un total de 878 mil 364 dólares y que tienen a un solo destinatario: ‘Almofadinha’.

Tal como reveló IDL-Reporteros en la publicación ‘Cómo se compró árbitros y arbitrajes’, el seudónimo ‘Almofadinha’ fue asignado al árbitro Horacio Cánepa, que recibió más de 4 millones de dólares en coimas de Odebrecht, por favorecer a la constructora en proceso arbitrales.

De los cinco pagos, uno fue hecho directamente a la offshore Maxcrane Finance, de Horacio Cánepa en la Banca Privada de Andorra, que fue de 300 mil dólares.

Vía Evitamiento del Cusco

En las planillas aparece un pago de 31 mil 578 dólares cargado al proyecto Vía Evitamiento del Cusco, asociado al seudónimo ‘Soldado’, del 25 de setiembre de 2014. El pago se hizo a través de la empresa Construmaq, de los peruanos Gonzalo Monteverde y María Isabel Carmona.

Figuran otros tres pagos en la planilla, ordenados por Ricardo Boleira, entonces director superintendente de Odebrecht en el Perú, a ‘Tito’, que fue el seudónimo de Jorge Tito Acurio, el exgobernador del Cusco, que recibió sobornos de Odebrecht.

En total, entre el 16 de junio y 28 de agosto, ‘Tito’ recibió 947 mil 368 dólares en sobornos. Parte del dinero fue entregado a través de Construmaq, la otra desde PEL-Project Engineering & Logistics.

Corredor Vial Hualapampa – Vado Grande

De acuerdo con las planillas, hay un pago realizado el 12 de marzo de 2014 al codinome ‘Flaco’, por 26 mil 315 dólares, a través de Construmaq.

¿Y ahora?

¿La revelación de pagos ilegales de Odebrecht, que fueron omitidos en las confesiones previas a la homologación del acuerdo (pero posteriores a la firma) con la fiscalía peruana, amenaza la subsistencia de dicho acuerdo o no?

Que la situación es seria, no cabe duda. Odebrecht está obligada a explicar con claridad porqué omitió revelar hasta hoy esa relevante información en América Latina. En los términos de la delación premiada, omitir hechos de importancia en forma deliberada es apenas menos grave que la mentira.

Es cierto, de otro lado, que el grupo que dirige actualmente a Odebrecht tiene un conocimiento limitado de lo que sucedió en el lado oscuro de su compañía durante el régimen de Marcelo Odebrecht y que, cuando descubren información cruda en el servidor Drousys, dependen necesariamente del conocimiento experto de los veteranos del Sector de Operaciones Estructuradas que hoy colaboran con la fiscalía brasileña; y de ex ejecutivos acostumbrados al lado oscuro, como Jorge Barata, para darle contexto, sentido y, con frecuencia, hasta desencriptación a informaciones que sin el auxilio de estos tendrían poca eficacia.

Pero, al margen de su mayor o menor conocimiento, los actuales ejecutivos llevan la responsabilidad de una corporación que deberá pagar por un tiempo prolongado las fechorías pasadas.

Odebrecht recibió un cuestionario detallado del ICIJ y decidió no contestarlo salvo el argumento de que su deber es comunicarse primero en forma reservada con las fiscalías que así lo requieran.

En cuanto al Perú, lo que ha trascendido, según fuentes dignas de crédito, es que Odebrecht ha sugerido a los fiscales del Equipo Especial una nueva rueda de declaraciones en Brasil, con Barata (y presumiblemente Boleira), para ‘decodificar’ y explicar la información.

Si la explicación es satisfactoria, el acuerdo recientemente homologado permite incorporar nueva información que avance el conocimiento de lo que permanece todavía oculto. Claro que, como es lógico, la revelación de nuevos delitos no solo significa la capacidad de procesar a los culpables que sean descubiertos, sino también determinar las sumas adicionales que haya que pagar por reparación civil.

Es probable, con todo, que aclarar las cosas en el Perú sea comparativamente más fácil que en otros países, donde el muy limitado avance previo de las investigaciones deja un espacio grande al desvelamiento de secretos criminales y culpas encubiertas. Tres años después de las primeras delaciones, el valor de las hoy tardías y forzadas puede ser mucho menor; y cada vez más estrecha la ventana para acogerse a ellas.

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