Ucayali: Guardia Indígena Kakataibo define hoja de ruta para 2026 en su tercer Congreso Internacional
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En un contexto marcado por la presión constante de actividades ilegales sobre sus territorios, la Guardia Indígena del Pueblo Kakataibo del Perú (GIPKAP) realizó su III Congreso Internacional en la comunidad nativa Puerto Azul, distrito de Padre Abad, región Ucayali. El encuentro se desarrolló del 23 al 26 de noviembre de 2025 y congregó a delegaciones indígenas de Perú, Ecuador y Colombia, con el respaldo del Instituto de Defensa Legal (IDL), la Comisión Episcopal de Acción Social (CEAS) y Forest Peoples Programme (FPP).
El congreso contó con la participación del vicepresidente de la Federación Nacional Kakataibo (FENACOKA), Elías Noico Sánchez, así como de representantes de la comisaría de Aguaytía y del Ministerio de Cultura, evidenciando la relevancia política y territorial del encuentro. A nivel internacional, participaron delegaciones de Guardias Indígenas de los pueblos Shipibo-Konibo, Waorani, Kichwa, Kokonuko y Nasa, provenientes de Perú, Ecuador y Colombia.
Desde el inicio, el congreso estuvo atravesado por una preocupación común: la defensa del territorio kakataibo frente al avance del narcotráfico, la tala ilegal, la minería ilegal y la invasión de colonos, fenómenos que afectan de manera directa a comunidades como Unipacuyacu, Santa Martha, Sinchi Roca y Mariscal Cáceres, y que se desarrollan, en muchos casos, ante la ausencia o inacción del Estado.
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Guardias indígenas de Perú, Colombia y Ecuador se unen en una lucha común.
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En comunidades como Unipacuyacu, ubicadas en zonas estratégicas para el tránsito ilegal, los guardias indígenas han denunciado la presencia de cocaleros, narcopistas clandestinas y terceros armados, que ponen en riesgo el territorio y la vida misma de quienes lo defienden. A ello se suma la lentitud de los procesos de titulación, la débil presencia institucional y el riesgo constante de criminalización de los propios guardias indígenas por ejercer control territorial.
Frente a este escenario, la Guardia Indígena Kakataibo se ha consolidado como una respuesta comunitaria de autoprotección, basada en la organización colectiva, la disciplina, la autoridad comunal y el respeto a la vida. El congreso fue, precisamente, un espacio para evaluar ese camino recorrido y proyectar los pasos siguientes.
Durante la inauguración, el presidente de la GIPKAP, Segundo Pino Bolívar, presentó el balance anual de la organización y recordó el asesinato del defensor kakataibo Mariano Isacama, víctima de la violencia vinculada a la defensa territorial. El homenaje marcó un momento de silencio y reflexión colectiva sobre los costos que sigue teniendo la defensa del territorio indígena en la Amazonía peruana.
En el transcurso de las jornadas, se compartieron experiencias de intervención frente a actividades ilegales, procesos de formación mediante Escuelas Itinerantes, encuentros de coordinadores y acciones conjuntas entre comunidades. Por primera vez en la historia de las guardias indígenas, el congreso contó además con participación paritaria de mujeres y hombres, visibilizando el rol clave de las mujeres en la protección territorial.
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La paridad en las guardias indígenas refleja la fuerza de la unidad y diversidad.
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Desde las comunidades, las y los guardias reafirmaron el sentido profundo de su organización. “Buscamos que las comunidades se fortalezcan más. Que sigamos adelante, la lucha continúa. Queremos vivir tranquilos, en paz, y que la comunidad no esté mal por terceras personas. Queremos cuidar nuestro territorio”, señaló Raúl Cahuaza, guardia indígena de la comunidad nativa Santa María.
En la misma línea, Karen Estrella Odicio, guardia indígena de la comunidad nativa Yamino, destacó el valor del congreso para las mujeres kakataibo. “Queremos aprender más de nuestros valores como indígenas, de nuestros derechos, pero también reconocer nuestras debilidades. Queremos hacer cumplir nuestros derechos como mujeres kakataibo”, expresó.
Uno de los aspectos más resaltantes es que, por primera vez en la historia de las guardias indígenas, el congreso se desarrolló con participación paritaria de mujeres y hombres guardias, lo que marca un hito en los procesos organizativos de la defensa territorial indígena. La presencia activa de mujeres guardias kakataibo visibilizó su rol en el control y protección del territorio.
Asimismo, el congreso permitió un intercambio de experiencias con guardias indígenas de Colombia y Ecuador. Representantes del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) compartieron su experiencia en justicia propia y formación de “semilleros” de guardias, mientras que delegaciones Waorani y Kichwa expusieron las estrategias legales y comunitarias frente a la expansión petrolera y la criminalización estatal.
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Recientemente publicado Manual de Guardias Indígenas Amazónicas se hizo presente en el evento.
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También se desarrollaron talleres sobre protocolos de intervención, aprovechamiento forestal con enfoque intercultural y actuación ante avistamientos de pueblos indígenas en aislamiento (PIACI), en un contexto de debate crítico sobre las restricciones impuestas por el Estado al patrullaje indígena en territorios ancestrales.
Finalmente, tras un proceso de debate colectivo, la GIPKAP aprobó su Plan Anual de Trabajo 2026, estructurado por sectores territoriales (Padre Abad, Irazola y Codo de Pozuzo). El plan prioriza la formación de guardias, las intervenciones frente a invasiones, el fortalecimiento del rol de las mujeres y la articulación con otras instituciones para la prevención del delito, reafirmando la defensa del territorio como eje central de su acción.
El congreso concluyó con la presentación del Manual de Guardias Indígenas Amazónicas, como herramienta práctica para reducir riesgos de criminalización, y con una actividad cultural que reafirmó la identidad y cohesión del pueblo Kakataibo.
